Los tres empresarios asesinados en General Rodríguez fueron muertos en momentos diferentes y en un lugar distinto al que fueron hallados el 14 de agosto pasado, de acuerdo al resultado de un nuevo informe científico y forense que recibieron hoy los investigadores.
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El estudio, realizado por la directora de Coordinación del Instituto de Investigación Criminal y Ciencias Forenses de la Procuración General bonaerense, Virginia Creimer, determinó que "de acuerdo a las lesiones que padecieron las víctimas durante el cautiverio, se infieren signos de una secuencia homicida", dijo a Télam una fuente judicial.
Por otra parte, el hermano de Damián Ferrón, una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez, reconoció que los tres videos que había en el celular de su hermano fueron grabados por un chico en la cancha donde el grupo de amigos se juntaba a jugar al fútbol.
"Es la canchita de fútbol de Ciudad Evita donde desde hace 15 años nos juntamos a jugar el grupo de amigos, entre los que estaba mi hermano y yo", dijo Diego Ferrón, quien ayer declaró en los tribunales de Mercedes ante el fiscal Juan Bidone que investiga el triple asesinato.
De esta manera, la hipótesis de que esos videos habían sido grabados por Ferrón en su sitio de cautiverio, quedó descartada.
"Se ve claramente tres heladeras, una al lado de la otra, que son las del bar de la canchita donde jugamos al fútbol", explicó Diego Ferrón.
El hermano de la víctima señaló que "quien grabó esos videos es Gustavito, el hijo discapacitado de uno de nuestros amigos que siempre jugaba con los celulares de todos".
Además, aclaró que "el 'Nicolás' que se alcanza a escuchar en un diálogo, es el nombre del hijo de otro de nuestros amigos".
"Aparte de los videos me mostraron una fotos que había en el celular. En las fotos están mis hijos", aseguró Ferrón.
Los videos, las fotos y los audios que habían quedado grabados en el celular fueron una de las principales líneas investigativas que siguió el fiscal Bidone, ya que se presuponía que el propio Ferrón había grabado a escondidas esas imágenes cuando él y las otras víctimas del triple crimen, Sebastián Forza y Leopoldo Bina, ya estaban privados de la libertad por sus asesinos.
Incluso, cuando se allanó la mansión que el empresario Hernán De Carli -ya liberado y con falta mérito en la causa de la efedrina-, se especuló con la posibilidad de que los videos correspondieran a un sótano o habitación oculta de esa casa.
En su momento, fuentes judiciales informaron que en los videos se escuchan las voces "de dos o tres personas distintas" que discuten "en un tono bastante fuerte" con frases como "entonces no me den nada, hermano" y que en una de ellas se pronuncia el nombre "Nicolás" que ahora Diego Ferrón, aclaró que es el hijo de un amigo del grupo.
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