Thierry Posty, un aventurero francés que recorre el mundo a caballo desde los 18 años, ha llegado a la República Dominicana dispuesto a visitar todo el país antes de partir hacia Haití en su afán por "conocer la naturaleza, la gente y ver cosas nuevas cada día".
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Posty ha hecho un llamamiento para que le presten un caballo con el que emprender una ruta "por la montaña, el llano y la playa, por todo el país".
Después de 35 años de viajes, este psicólogo de profesión mantiene la misma ilusión que el primer día y asegura que no se ha cansado de ir de un lado para otro por los cinco continentes, en los que ha recorrido ya 63.000 kilómetros.
"Es normal cansarse cuando las cosas se hacen por obligación, pero no cuando es uno mismo quien se impone esa obligación", aseveró este trotamundos de 51 años, que se define a si mismo como un "humanista" y un "hombre libre", enemigo de la violencia e interesado por la gente, por la naturaleza, por la ecología y por los caballos, animales de los que asegura que está "enamorado".
Posty comenzó sus viajes a los 18 años, cuando inició sus recorridos en Europa y después siguió por Canadá y Alaska, para seguir una ruta que durante los años siguientes le llevó a lugares tan diferentes como Mongolia, Australia, Marruecos, Túnez, Estados Unidos, México y Cuba.
También viajó por Zimbabue, Namibia, Nueva Zelanda, Nueva Caledonia, Islas Fidji, Japón, Chile, Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador e Islas Galápagos.
Sus últimos pasos antes de llegar a la República Dominicana los dio ya en la región caribeña, en Jamaica, aunque previamente estuvo en su país, donde trabajó durante cuatro meses.
Y es que Posty alterna sus viajes por el mundo con periodos de un año de trabajo en Francia, lo que le sirve para acumular los fondos que necesita para retomar sus periplos en busca de nuevas sensaciones y vivencias, sin depender del apoyo de marcas comerciales.
"Rechazo los patrocinadores", aseveró el viajero, quien destacó el valor de sus experiencias por encima del valor del dinero. "No soy rico de bolsillo; soy rico de mente, de disfrutar de la naturaleza y de ver cosas nuevas cada día", explicó.
Thierry, quien recorre un promedio de entre 30 y 40 kilómetros por día, explicó que los momentos más duros en sus viajes son aquellos en los que ha tenido que afrontar dificultades relacionadas con la naturaleza, como el frío o las tormentas.
En su mochila lleva también, entre otras cosas, una cámara de fotos, una tienda de campaña y utensilios para cortar la maleza.
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