18 de julio 2005 - 00:00

Acto hoy en AMIA por 11° aniversario del atentado

Once años después delpeor atentado sufrido por laArgentina, familiares seencuentran sin siquiera unainvestigación en marcha.
Once años después del peor atentado sufrido por la Argentina, familiares se encuentran sin siquiera una investigación en marcha.
Hoy a las 9.53 quienes vayan a Pasteur 633 (entre ellos, Néstor Kirchner y su esposa; los embajadores de Inglaterra, Estados Unidos y España) volverán a paralizarse de horror y dolor al escuchar la sirena que -año a año- recuerda que a esa hora, el 18 de julio de 1994, 85 vidas desaparecieron en un atentado que, por número de víctimas, fue más sangriento que el ocurrido el 7 de julio en los medios de transporte de Londres.

Sin embargo, en este aniversario del mayor ataque terrorista sufrido por la Argentina podría parafrasearse una de las preguntas que los chicos judíos les hacen a sus padres en la cena de Pésaj, la fiesta que recuerda su liberación de Egipto: «Papá, ¿por qué esta noche es distinta de todas las noches?».

Los familiares de las víctimas, que son quienes convocan al acto, saben que este aniversario es distinto de todos los demás: es el primero posterior al fallo del Tribunal Oral Federal N° 3, que no sólo dejó en libertad y desprocesó a todos los sospechados de ser parte de la conexión local, sino que de hecho demolió lo poco o mucho que habían hecho hasta esa fechalos investigadores (el juez Juan José Galeano actualmente enjuiciado por su rol en la causa AMIA, los fiscales Barbaccia y Mullen, los organismos de seguridad).

El de hoy, entonces, será el primer aniversario que encuentra a los familiares con las manos absolutamente vacías, casi sin esperanzas de que alguna vez no ya se condene a los culpables directos y a los ideólogos del 18 de julio, sino apenas de que se conozcan sus nombres y sus rostros, tal como pasó en Nueva York, en Madrid, en Londres.

Y a pesar de esta aparente desesperanza, Luis Czyzewski, Olga y Marina Degtiar, el rabino Angel Kreiman, Sergio Bursten y otros que perdieron hijos, hermanos y cónyuges en el atentado perseveran en buscar «Memoria y Justicia», su consigna desde que hace más de una década comenzaron a juntarse casi como un grupo de autoayuda para convertirse poco después en la voz de la conciencia de una sociedad que muchas veces miró para otro lado. Seguramente por la mala conciencia de la sociedad, la convocatoria a firmar el manifiesto a 85 personalidades de las religiones, las artes y el periodismo (se excluyó taxativamente a políticos y funcionarios) superó largamente al número inicial.

• Autoexclusiones

La voluntad manifiesta de adherir al dolor y a la convocatoria de hoy de obispos, actores, músicos y editores no fue óbice para algunas autoexclusiones (la más notable, la de una ex esposa de uno de los hombres más famosos de la Argentina, que pidió expresamente que su nombre desapareciera de la lista de los firmantes) que sus autores alguna vez deberán explicar.

¿Qué pasará hoy por la mañana? Según los hombres encargados de la seguridad de Néstor Kirchner,
se espera una concurrencia superior a la del año pasado (el 10° aniversario) por ser día hábil (el año pasado fue domingo): unas 10.000 personas (el año pasado no llegaron a 9.000). Demasiado poco para tanta negación de justicia.

A incrementar la concurrencia contribuyeron los rabinos de todas las corrientes de pensamiento en que se canaliza la fe judía, que el viernes y el sábado, desde sus «bimot» (púlpitos) convocaron a concurrir a la AMIA hoy. En cambio, la red escolar judía no aportará sus alumnos más grandes por estar en plenas vacaciones invernales. Igual que hace once años...

Además del presidente y de su esposa, está confirmada la presencia del embajador británico
John Hughes, que encenderá una vela en recordación de los muertos en Londres (será la N° 86), de su par estadounidense Lino Gutiérrez y del segundo de la embajada de España, todos ellos con mucho en común con quienes desde arriba y desde abajo del palco recordarán a sus muertos (y para esto, obviamente, no hace falta ser ni familiar de las víctimas ni mucho menos ser judío).

Los discursos estarán a cargo de
Luis Grynwald (titular de la AMIA) y de Sergio Bursten, por los familiares. No parece probable que la presencia de los Kirchner les impida reiterar allí las críticas de la gran mayoría de la comunidad judía a la reciente sanción de un decreto por el que el Estado reconoce su culpa en la falta de resultados en la investigación y otorga «resarcimiento» pecuniario a los deudos. El temor de los familiares y la dirigencia comunitaria es que este decreto -junto al fallo del TOF 3- cierre definitivamente cualquier intento por esclarecer el atentado, algo que a la vista del tiempo transcurridoparece ya casi ilusorio. Es que los familiares que siguen en la pelea cada vez son menos. Algunos nunca se sumaron a la lucha, otros fueron quedando por el camino, desalentados por la falta de resultados, algunos fallecieron... «Por eso, aunque nunca bajamos los brazos, necesitamos que el lunes vengan todos los que puedan, para darnos una inyección de aliento que tanto nos hace falta, ante el desinterés de la Justicia por resolver el caso», resume Olga Degtiar, cuyo hijo de 21 murió aquella mañana de invierno tan parecida a la de hoy...

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