5 de abril 2002 - 00:00

Detalles del caso Bergés, ahora contra Gastaldi

Quizás molesto por las revocaciones que le opusieron dos cámaras de apelaciones a sus propósitos contra derecho de impedir salir del país a banqueros extranjeros y locales, el juez Mariano Bergés arremetió ahora contra un ex banquero argentino, Marcos Gastaldi.

Lo curioso es que Bergés lo hace en una causa donde es juez subrogante (reemplazante). Un juez subrogante nunca puede actuar más de dos meses seguidos en esa tarea, por lo que lo habitual en los tribunales es que vaya resolviendo las disposiciones más urgentes de las numerosas causas de un juzgado ajeno donde estará de paso por 60 días. El escaso tiempo en una rotación así, con tan breves lapsos, impide conocer a fondo las causas en trámite.

No obstante, Bergés dispuso la detención de los titulares del ex Banco «Extrader». Gastaldi no era de los 4 principales de la entidad financiera cerrada hace casi 6 años. Los Sosa, padre e hijo, eran los verdaderos capitalistas y Gastaldi logra una parte accionaria como dueño porque, eso sí, era el más hábil operador de la entidad. Cuando actuaba en la mesa de dinero por años (épocas de José Alfredo Martínez de Hoz, ministro de Economía del gobierno militar), era reconocido por no haber dejado de operar un solo día sin ganancia.

De la financiera «Extrader» pasaron por evolución a banco donde siguieron siendo exitosos, más por Gastaldi que por los capitalistas fuertes, los Sosa.

Es irrelevante que el «Extrader» haya tenido clientes conocidos. Los tiene todos el sistema financiero, pero los nombres sólo salen a la luz en los colapsos. El «Extrader» no operó mal y eso lo reconoce el sector financiero: es uno de los pocos casos en ese sentido.

•Confianza

A Gastaldi la caída y cierre le afectó poco la imagen y esto no es nada común. Eso sí, en un negocio donde la confianza es la base (hoy la perdieron todos los bancos por el «corralito») no pudo seguir operando abiertamente en lo financiero, aunque se le haya mantenido respeto, sobre todo porque de los bancos caídos en las últimas décadas el «Extrader» fue uno de los que más hicieron -en realidad Gastaldi hizo-por devolver al máximo los depósitos y lo logró en buena parte.

El «Extrader», mal que le pese al poco informado sobre el caso juez Bergés que tras disponer la detención ya abandonó la subrogancia temporaria en ese juzgado, no cayó por maniobras sino por el efecto tequila mexicano, crisis financiera de convulsión internacional a fines de 1994. Además cayó por una jugada oscura que le hicieron.

Más allá de lo que se escribe sobre «fondos negros» de argentinos al exterior, el «Extrader»
traía capitales a invertir en la Argentina. Uno de esos capitales externos era de un grupo mexicano que, sorpresivamente, le pide la devolución de unos 30 millones de dólares que había colocado en la Argentina vía el «Extrader». Gastaldi se sorprendió pero igual hizo pagar lo que le pedían. Pero el grupo mexicano había sido preavisado sobre lo que se venía, el tequila, cuando ni la Argentina ni el resto del mundo lo sabía. Allí quedó descalzado el «Extrader».

•Derechos

«Me sigo lamentando no haberles pisado (demorado en la jerga de mesas de dinero) parte de la devolución del dinero o graduárselo en pagos sucesivos», dijo siempre Gastaldi. Un solo inversor -aunque de monto elevado-los desestabilizó ante miles más que confiaban en esa entidad.

Claro, producido luego el tequila se complicó una entidad que tenía tanto capital traído desde México, retirado tempranamente por quienes lograban noticias con anticipación mundial sobre lo que ocurriría en su país. Gastaldi se esforzó por pagar y tuvo que vender mal en el apresuramiento.

Por caso el «Extrader» tenía los derechos para la Argentina de esa maravilla de espectáculo deportivo que es la carrera de Formula 1 internacional, que siempre encantó a los argentinos. Habían conseguido que se corriera todos los enero en Buenos Aires. La tuvimos en los gobiernos de Juan Perón en los años '50. De allí salió el quíntuple campeón Juan Manuel Fangio porque aquí a las marcas extranjeras que venían a competir, en una Argentina aún rica, se las obligaba a disponer de coches de carrera también para dos o 3 pilotos locales, Fangio, Oscar Gálvez, José Froilán González y Benedicto Campos pudieron subirse por primera vez (varios venían del «Turismo de carretera») a esos autos tan especiales y luego triunfar en todo el mundo, como Fangio y Froilán González.

Se llegó a ver en Buenos Aires hasta a Carlos Reutemann corriendo en la Fórmula 1. Luego ya, en decadencia como país, no pudimos pagar los derechos hasta que Gastaldi volvió a adquirirlos. El público argentino agradecido al máximo, como siempre, con el que está arriba.

•Difícil

Ese innovador que fue Gastaldi -aunque merezcan todo el respeto los que no lograron cobrar sus acreencias-hoy quedó sometido a un juez Bergés, circunstancial y casi desconocedor de su causa, atacado de «broncismo» y confundido como para meditar con serenidad en medio de fallos no serios, cámaras que se los rechazan, enervamiento que le sobreviene, críticas de juristas y de prensa por su gestión, aplausos (los habituales contra actores de la libre empresa que desprecian) desde la izquierda criolla.

Difícil arriesgarse a prejuzgar en este caso, sobre todo a partir de que ahora hay otro juez serio, Luis Zelaya, pero el procedimiento judicial no fue serio como tampoco lo fue la orden de detención.

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