24 de diciembre 2004 - 00:00

Ex general negó delitos, pero admitió órdenes de "aniquilar"

Roberto Bendini
Roberto Bendini
E n un escrito enviado al jefe del Estado Mayor General del Ejército, Roberto Bendini, un general contó cómo se combatió al terrorismo y asumió la responsabilidad de las órdenes que impartió durante las operaciones militares.

Se trata del general de División (R) Santiago Omar Riveros. El militar, de 81 años, es el oficial de más alto rango que ha decidido hablar sobre un tema que se evita refugiándose en el silencio que, en este caso, ha sido roto.

Además de detallar las instrucciones que recibió para combatir a los grupos extremistas, Riveros dedicó un extenso párrafo al ex jefe del Ejército y actual embajador de Colombia, Martín Balza. Sobre el general dijo que «nunca realizó cuestionamientos, denuncia, observación o queja alguna referida al plan de operaciones para combatir el terrorismo y la forma en que se ejecutó».

En la década del setenta, Riveros era comandante de Institutos Militares y bajo sus órdenes se encontraba la guarnición de Campo de Mayo. Hace dos meses, resultó beneficiado con un fallo de la Cámara de San Martín que ratificó la validez de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, anuladas por el Congreso.

En su presentación a Bendini, sostiene que se vale de la memoria porque «fue destruida» la documentación con la cual podría probar las órdenes que recibió, las que impartió y las operaciones realizadas con sus resultados.

Lo que sigue son algunos de los párrafos más salientes de este duro documento, de 50 carillas, que tendrá efectos en el ambientemilitar y político:
«No ha habido desaparecidos, sino terroristas aniquilados en el marco de una guerra revolucionaria que por tal fue irregular.»

• «El terrorismo llegó a su punto culminante durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, donde las Fuerzas Armadas, por orden expresa de las autoridades constitucionales, iniciaron operaciones con el fin de individualizar a los terroristas, capturarlos e identificarlos como tales y proceder a su ejecución.»
• «El gobierno enfrentó el problema del terrorismo primero mediante el Decreto 1.454 declarando ilegal al ERP, al PTR y a sus colaterales y luego a los montoneros.»

• «El Poder Ejecutivo impartió la orden de entrar en guerra. Los terroristas detenidos que fueran miembros activos de las organizaciones ERP y Montoneros, que habían sido calificadas por el gobierno como asociaciones terroristas ilícitas, debían ser aniquilados, o sea, eliminados, procedimiento aplicable por no caberles la aplicación de las leyes de la guerra dado que no eran soldados regulares, sino partisanos que por tales estaban excluidos de ese tratamiento.»
• «El Congreso y la dirigencia política tanto oficialista como opositora conocieron el mandato impartido a las Fuerzas Armadas por el Poder Ejecutivo. Nadie levantó su voz.»

• «El Decreto 2.772/75 estableció que las Fuerzas Armadas, bajo el comando de la Presidencia y del Consejo de Defensa, debía proceder a ejecutar operaciones militares y de seguridad para aniquilar el accionar de la subversión. Dentro de ese marco, centenares de personas fueron privadas de su libertad y desaparecieron durante el gobierno constitucional.»

«Todos los operativos fueron documentados, y hasta su destrucción estos antecedentes se encontraban en los Estados Mayores de las Fuerzas, en el Ministerio del Interior y en la sede de los respectivos comandos.»

• «En octubre de 1975, el Consejo de Defensa impartió la Directiva 1/75 (lucha contra la subversión) que en su punto 6, B) 3, disponía 'aniquilar los elementos constitutivos de las organizaciones subversivas', es decir, a sus integrantes, que por ello fueron aniquilados cuando fueron individualizados y detenidos. Todas las operaciones documentalmente fueron informadas semanalmente.»

«En el ámbito donde ejercí el mando no existieron 'centros clandestinos de detención'. Cuando eran detenidas personas sospechadas de ser terroristas, se creaban los LRD (lugares de reunión de detenidos)

• «En el caso de menores, la orden era entregarlos a familiares, vecinos o autoridades policiales. Si alguno de mis subordinados contravino esa orden expresa, cometió un delito del cual es responsable exclusivo a título personal.

Dejá tu comentario