- ámbito
- Judiciales
Insólito: gobierno puso plata para probar una extorsión (fracasó)
En su indagatoria del pasado martes 8, Grecorelató que una ex pareja que vivía en Merlo, San Luis, mediante dos mails lo puso al tanto de unos extraños llamados telefónicos realizados desde la Capital Federal. En esa comunicación una persona, que se presentó como miembro de una empresa periodística, dijo que tenía documentación que presuntamente lo comprometían en la causa Skanska-Infiniti. A cambio de no publicar el material Greco debía pagar 20 mil dólares.
Una amiga del contador, a la cual éste conocía desde hace varios años, colaboró en afianzar la relación con el supuesto extorsionador. La mujer estableció frecuentes contactos personales y telefónicos y hasta llegó a conocer a la esposa del presunto integrante de la empresa periodística, aparentemente, enferma. Incluso lo habría identificado y conocido el lugar donde éste trabajaba.
La negociación se sucedió hasta bajar a 18 mil dólares el costo del soborno. El mismo sería financiado en dos partes: u$s 8.500 en concepto de anticipo con fecha de vencimiento el 2 de mayo a las 18 y en un lugar a convenir.
A esa altura de los acontecimientos en el caso ya intervenía el juez subrogante Aráoz de Lamadrid (reemplazante del destituido Juan José Hayan y famoso por haber sacado un 1 en un examen del Consejo de la Magistratura). Como el magistrado dijo que no tenía la plata para encarar una operación de «entrega vigilada» y atrapar al presunto extorsionador fue el abogado Llermanos quien realizó la gestión para conseguir ese dinero.
Se afirma que el ex juez contó esta historia en los despachos de Alberto y Aníbal Fernández, quienes finalmente habrían decidido enviar el dinero al juez Aráoz de Lamadrid mediante el jefe de Policía Néstor Vallecas para producir la operación. (La metodología recordó a aquella que hizo Galeano con la SIDE para conseguir la confesión del ahora abogado Carlos Telleldín en el caso del atentado a la AMIA).
Como precaución, los investigadores decidieron marcar el dinero que se iba a entregar y, además, no decirle a la mujer que iba a ser la «carnada» del procedimiento.
Según Greco pocas horas antes de la pesquisael juez De Lamadrid habría dudado en la forma de llevar a cabo el operativo y habría notificado a la mujer encargada de entregar el dinero que se trataba de una celada. Obviamente, la mujer no quiso prestarse al procedimiento y terminó despidiendo no de muy buen modo a Greco y al secretario del juzgado que habían ido a su domicilio para intentar convencerla de ejecutar la operación.
Al no presentarse la mujer el contacto con el extorsionador quedó cortado. En el ínterin, Aráoz de Lamadrid se declaró incompetente y remitió el caso al juez Altieri, quien también se negó a intervenir en la causa.
Ante la supuesta inacción de la Justicia, Greco y su abogado Llermanos decidieron ejecutar igualmente la operación pero la detención del contador, junto a siete ex directivos de Skanska malogró la posibilidad de dar con el extorsionador.
Supuestamente, el juez Biscayart habría sido informado de que estaba planeada la entrega de dinero, pero igualmente decidió revocar la libertad de Greco y ordenar su detención en el penal de Ezeiza. El ex juez Llermanos -defensor también del chofer de Pablo Moyano, «Madonna» Quiroz- confirmó a este diario el intento de extorsión y el frustrado pago.


Dejá tu comentario