13 de diciembre 2007 - 00:00

La bolsa de dinero en el baño: rectificó su versión la Miceli

La Justicia selló con el secreto -pedido por la imputada- la primera declaración de Felisa Miceli sobre el origen del dinero que le encontraron en el baño del despacho que usaba como ministra de Economía. Igual se conocieron detalles jugosos: por ejemplo, que la ex funcionaria dijo que ese dinero se lo dieron otro hermano (no el que mencionó) y una amiga. También que los fajos los acondicionó con termosellado ella misma en su casa (¿ tiene equipos para manejo de grandessumas, como los bancos?) y que no es cierto que venían del Banco Central. Obviamente, atribuyó el caso a una patraña urdida para desplazarla del cargo que tenía en Economía -¿una conspiración de Miguel Peirano para quedarse con su silla?-. Para la declaración ante María Servini de Cubría, la ex funcionaria llevó un disco con pruebas y testimonios que pidió que no se dieran a conocer, aunque tampoco explicó las razones de ese secreto. Pese a lo cual, la magistrada se lo concedió. Corren ya los diez días que tiene Servini para procesarla o para dictarle la falta de mérito, algo en lo que ya pocos creen.

Felisa Micelideclaró ayer enTribunales antela jueza MaríaServini deCubría por elcaso de labolsa de dinerohallada en sudespacho.«Salgo confiaday conforme;todo vatomando surumbo»,imaginó la exministra a lasalida.
Felisa Miceli declaró ayer en Tribunales ante la jueza María Servini de Cubría por el caso de la bolsa de dinero hallada en su despacho. «Salgo confiada y conforme; todo va tomando su rumbo», imaginó la ex ministra a la salida.
La ex ministra de Economía Felisa Miceli cambió ayer la versión original ante la jueza federal María Servini de Cubría y el fiscal Guillermo Marijuán, por el caso del hallazgo de una bolsa con u$s 60 mil ($ 100 mil y u$s 31 mil) en el baño de su despacho del Palacio de Hacienda.

En ese sentido, Miceli señaló que recibió $ 100 mil de su hermano, pero no de Horacio (tal como había afirmado antes), sino de otro que está enfermo, al que evitó nombrar, mientras los otros u$s 31 mil le fueron suministrados por «una amiga».

La jueza esperó hasta después de las elecciones que llevaron a Cristina de Kirchner a la presidencia para citarla por primera vez.

Acompañada por su abogado, Carlos Cruz, la ex funcionaria kirchnerista respondió veinte preguntas del fiscal de la causa, quien indagó, entre otras cosas, sobre el origen del dinero.

A su vez, Miceli manifestó ante el fiscal que los fajos de dinero (supuestamente con un termosellado del Banco Central) fueron armados por ella en «su propia casa», al tiempo que explicó que fueron guardados en el baño de su despacho porque «no tenía las llaves de la caja de seguridad».

Sin embargo, una de las mayores dudas de la tarde surgieron cuando Marijuán le preguntó «por qué, si quería adquirir una propiedad, no había puesto en venta la suya».

«Pensé que podía llegar a vender mi propiedad más rápido pero no fue así», contestó Miceli, quien durante las cinco horas que duró el encuentro, salió del despacho sólo una vez para ir al baño.

Aseguró, además, que hubo intención de hacerle perder el puesto en el gobierno detrás de la denuncia sobre este hallazgo en su despacho.

En tanto, y antes de sentarse a responder, la ex funcionaria había entregado a la magistradaun escrito de unas 30 páginas junto a un DVD con documentación, para lo cual pidió extrema reserva.

Miceli está imputada por los presuntos delitos de «encubrimiento» y «falsificación de documento público» y por la supuesta manipulación del acta policial labrada sobre el hallazgo del dinero en su despacho.

El fiscal Marijuán, autor de la acusación el 16 de julio último, subrayó que los fondos «que tenía la señora Miceli llegaron a su poder por fuera de una operación financiera legal, regular y debidamente registrada».

En esa línea es que en las últimas horas, el fiscal habría presentado nueva documentación ante Servini, en la que se vislumbran distintas operaciones irregulares realizadas entre la financiera Cuenca y el Ministerio de Economía cuando Miceli era su titular.

Según el Banco Central, el lote de dinero en pesos hallado aquella vez figuraba como enviado a la Caja de Crédito Cuenca el 21 de mayo, 15 días antes de que apareciera en el baño de Miceli.

A la salida de Tribunales y en medio de la avalancha de cronistas que obligaron a frenar el auto que la transportaba, dijo haber salido muy confiada y conforme.

«Nunca se trató de un lote del Banco Central», se refirió así a los fajos encontrados. Mientras se iba afirmó que «todo se está desarrollando bien y tomando su rumbo».

En tanto, Miceli había sido denunciada además por el abogado Ricardo Monner Sans por presunta «malversación de caudales públicos», cuando la semana pasada se descubrió que aún seguía utilizando autos oficiales para uso propio y conservaba la custodia de la Policía Federal.

Recién cinco meses después de su alejamiento, Néstor Kirchner decidió quitarle esos medios.

Dejá tu comentario