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Pesificación y Punto Final pasarán a 2005
Carmen Argibay
• Giro
Uno de ellos es la constitucionalidad de las leyes de Punto Final, asunto que siempre ratificó la anterior composición de la Corte pero que ahora, con el ingreso de Raúl Zaffaroni, Carmen Argibay y Elena de Nolasco, el gobierno espera un giro que reabra el juzgamiento de militares y civiles que habían sido desprocesados por las normas de Obediencia Debida y Punto Final. El gobierno hasta ahora logró que el Congreso votase una anulación de esas normas, instituto que según muchos carece de rango legal pero que satisface el proyecto kirchnerista de frenar el reclamo de acusados por delitos cometidos durante la represión clandestina de las guerrillas en los años '70 por parte de terceros países.
Kirchner -un hombre que calló sobre este asunto hasta su asunción como presidente el año pasado-considera atroz para la estética de su gestión andar por el mundo recibiendo reclamos de jueces extranjeros de la extradición de argentinos que son juzgados en el país por aquellas leyes que promovió en el Congreso el radicalismo para frenar las asonadas militares de finales de los años '80.
Aunque la nulidad de las leyes la promovieron Elisa Carrió y Patricia Walsh, el gobierno presionó a los bloques PJ para esa nulidad, que ha bastado para que algunos países hayan dejado de pedir extradiciones porque entiende que abre la posibilidad de juicios en la Argentina.
Eso es algo que también quiere Kirchner, que imagina un país animado también por el desfile de militares del juzgado, pero no puede ocurrir si la Corte mantiene la constitucionalidad de esas dos leyes que, aun cuando cambiase el criterio del tribunal, podría seguir amparando a acusados de delitos atroces contra los derechos humanos por el principio de la ley más benigna.
Los magistrados de la Corteaplican a este caso la siguiente fórmula: sin Argibay y con Adolfo Vázquez, en rebeldía por el juicio político que le sigue el kirchnerismo en el Congreso, ninguno de los temas importantes en los que hay voto dividido puede salir. Tal el caso de estas leyes de Punto Final y otro de igual importancia para el gobierno como es el fallo de fondo sobre la pesificación de los depósitos.
Pese a que hoy el tribunal fallará rechazando la dolarización de los llamados «amparos de segunda generación» -los que han logrado quienes recibieron depósitos pesificados a 1,40 pero que ahora reclaman la diferencia con el dólar a precio de mercadoeso no será más que una señal hacia los tribunales inferiores que los concedieron. Esa sentencia, que firmarán hoy los ocho magistrados, no resuelve en problema de fondo que quedará pendiente hasta que Argibay se sume al tribunal.
Como las dos causas mencionadas son complejas en lo técnico y voluminosas por la cantidad de incidentes, ningún juez serio que se siente a dictaminar podrá resolverla en poco tiempo.
Si se le toma la palabra a la magistrada de que ingresará en diciembre, con ferias y demás demoras, no estará en condiciones de formarse un concepto antes de los cuatro o cinco meses con lo cual el gobierno tendría alguna satisfacción recién dentro de un año.

