El Senado intentará tratar hoy sobre tablas la ley de reemplazos de jueces -que de aprobarse como está consensuado el proyecto que se envió desde Diputados-, podría solucionar en corto plazo, un grave problema en la prestación del servicio de Justicia: la cobertura de unos 110 juzgados vacantes que se encuentran cuasi paralizados por no tener jueces titulares. Pero además agilizaría, también, los reemplazos permanentes que por cuestiones de distinto tipo -enfermedades cortas, vacaciones, licencias por casamiento, estudio, viajes, etc.- ocurren periódicamente en los Tribunales. El acuerdo contempla la incorporación de los secretarios junto a los jueces jubilados para ser elegidos por el Consejo de la Magistratura.
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La decisión se adoptó ayer después de una reunión que congregó en el Senado a los legisladores JorgeYoma -pre-sidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales- José Genoud (UCR), Pedro Villarroel -autor del proyectoy la peronista puntana Alicia Negre de Alonso; el ministro y vice de Justicia, Jorge de la Rúa y Melchor Cruchaga y los delegados del Consejo de la Magistratura Alfredo Vítolo y Humberto Quiroga Lavié que representan al Poder Ejecutivo y a los sectores académicos. El grupo se reunió por más de una hora a partir de las 17 y un aura de pragmatismo conducente hizo que cada uno de los sectores resignara rápidamente sus propios puntos de vista y se avanzara hacia la aprobación en esa reunión para responder a uno de los reclamos de mayor fuerza en los Tribunales: cubrir los juzgados para acelerar el trámite de miles de causas que se encuentran paralizadas.
Aceptación
Así Yoma que cuestionaba la incorporación de los secretarios en las subrogancias, sumándose a los jueces jubilados y los abogados de cada jurisdicción, aceptó este criterio que se viene sustentando desde el Consejo de la Magistratura por la acción de Claudio Kiper y del propio Cruchaga, quien -a su vez-resignó cuestionamientos de tipo constitucional al proyecto que por su parte impulsaba Yoma: esto es delegar en el Senado las facultades últimas que reclamaba el Consejo para sí, para dictar este reglamento que tendrá fuerza de ley y no será una simple resolución del organismo incorporado por la reforma constitucional de 1994 a instancias de Raúl Alfonsín como contraprestación a la reelección presidencial. Yoma comprobó la imposibilidad práctica de insistir con los jubilados porque recién la semana pasada pudo cubrirse una vacante en el fuero Comercial después de medio año Jorge Yoma de búsqueda. En realidad, son pocos los jueces que quieren volver después de haber dejado el ajetreo diario de Tribunales y con una jubilación que contempla 82 por ciento móvil del último sueldo, normalmente superior a los $ 5.000. A su vez, obtuvo de su contraparte la seguridad de que los secretarios que puedan subrogar, deberán reunir las condiciones de edad y antigüedad exigidas para presentarse como concursante a la magistratura. Tampoco los reemplazos podrán superar el año y en caso de necesitarse una ampliación porque se demora la designación del titular, habrá seis meses de prórroga, previo informe de la Cámara respectiva y a criterio del Consejo de la Magistratura.
Selección
De todos modos, pese a que el Senado se reservará las facultades de dictar este reglamento con fuerza de ley lo que impedirá cualquier agregado, salvo expresa modificación por el mismo Congreso, se acordó en la reunión de ayer que sea el Consejo de la Magistratura el organismo que tenga a su cargo la selección de estos jueces suplentes, previa confección de una lista de las cámaras respectivas. El proyecto de Yoma que será modificado establecía un orden de prelación que se integraba por los jueces jubilados, los abogados de cada jurisdicción judicial y los secretarios.
Este criterio fue discutido por el veterano camarista laboral, Juan Carlos Fernández Madrid. El presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial (sindicato de jueces) sostuvo que modificar un ciclo de vida por una convocatoria «no puede asegurar una buena administración de Justicia, porque se requiere de celeridad». Precisamente, uno de los argumentos fue que antes que a los abogados le correspondía a los secretarios, como así también, analizar seriamente la rotación cada 60 días que se aplica en algunos fueros para subrogar por licencias o renuncias de titulares que afecta el servicio de Justicia. Lo grave que en algunos de ellos, esto se produce por un mero reclamo gremial: democratizar lo máximo posible el cobro del plus de $ 1.000 por subrogancia.
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