7 de octubre 2004 - 00:00

Un raro récord del Senado al aprobar a cinco jueces nuevos

Los nuevos jueces de la Capital Federal Julián Ercolini, Guillermo Montenegro, Ariel Lijo y Daniel Rafecas, ayer en la audiencia que se realizó en el Senado para aprobarles en tiempo legislativo récord sus designaciones.
Los nuevos jueces de la Capital Federal Julián Ercolini, Guillermo Montenegro, Ariel Lijo y Daniel Rafecas, ayer en la audiencia que se realizó en el Senado para aprobarles en tiempo legislativo récord sus designaciones.
El Senado aprobó ayer la designación de 5 nuevos jueces federales. El gobierno de Néstor Kirchner, que envió los pliegos -tal cual establece la Constitución-, quedó habilitado a cubrir así 4 juzgados y una silla en la Cámara Federal en las próximas horas, una vez que se publique el decreto con la ratificación de la Cámara alta en el Boletín Oficial.

El gobierno lo hará de inmediato luego de emplearse a fondo para acelerar estas designaciones, que se hicieron en el tiempo mínimo y apretando los plazos luego de que durante años prolongasen las vacantes.

El interés del gobierno puede explicarlo la voluntad de que el juez Juan José Galeano deje una causa que tiene por delegación en la que se investiga una denuncia por presunto enriquecimiento ilícito de Néstor y Cristina de Kirchner.

Galeano
quedó muy herido por el fallo de la Cámara que juzgó y absolvió a la llamada conexión policial del atentado a la AMIA. Como resultado de esa sentencia y amenazado por una investigación del Consejo de la Magistratura, el magistrado renunció a su cargo.

El gobierno, temeroso de pagar un costo político, decidió demorar sin fecha la aceptación de esa renuncia, y Galeano, desairado, la retiró y retomó sus funciones.

• Destinos

Desde la gestión de Fernando de la Rúa, el Poder Ejecutivo no designaba magistrados en el fuero clave de la Cámara Federal. Según lo que ratificaron los senadores, el fiscal Eduardo Freiler pasará a desempeñarse en la sala I de la Cámara, mientras que para jueces de primera instancia fueron votados Daniel Rafecas, Guillermo Montenegro, Ariel Lijo y Julián Ercolini.

El único conflicto se produjo con
Rafecas, a quien el mismo cuerpo lo había bendecido hace un mes para asumir otra silla en el Poder Judicial, a la cual el candidato a juez federal anunció que había renunciado. En realidad, se produjo una marcha y contramarcha del Ejecutivo que mudó el destino de Rafecas, tal como adelantó este diario.

El radical
Carlos Prades puso el dedo en la llaga: «No podemos votar dos acuerdos a una misma persona para dos cargos distintos, porque esto sería una grave irregularidad. Por eso, quiero saber qué voy a votar, si bien no pongo en duda los antecedentes y aptitudes técnicas».

El responsable de la Comisión de Acuerdos, Jorge Yoma, debió reconocer que «hubo una desinteligencia con el Ejecutivo» y que, « lamentablemente, en una sesión en la que no estuve presente se terminó votando el pliego del doctor Rafecas, aun cuando el jefe de Gabinete ya nos había adelantado que retiraban ese diploma porque el presidente Kirchner iba a designarlo como juez federal».

A falta de impugnaciones (salvo el entredicho por Rafecas), el trámite resultó sumario. En menos de 24 horas, esta ala del Congreso recibió en audiencia pública al quinteto de candidatos, firmó de manera unánime el dictamen de la Comisión de Acuerdos y lo sancionó en el recinto. El raid terminó a las 18 y comenzó al mediodía de la víspera, con poco más de 30 minutos de retraso, en el Salón Azul, donde desfilaron para contestar un extenso cuestionario Freiler, Rafecas, Montenegro, Lijo y Ercolini, durante más de tres horas. Daniel Scioli dio las palabras de bienvenida y felicitó a los jueces nominados por la ausencia de objeciones de particulares, ONG o asociaciones de abogados a sus diplomas. Yoma (PJ-La Rioja) fue el encargado de conducir la audiencia pública, a la cual asistió la viceministra de Justicia, la secretaria de Política Judicial y Asuntos Legislativos, María José Rodríguez. «Estamos designando jueces para cargos que estaban vacantes desde hace tres años», memoró el responsable de Acuerdos.

Freiler
, conocido por su actuación en la meneada carpeta por los supuestos sobornos en el Senado en 2000, se integrará a la Sala I de la Cámara en lo Criminal y Correccional Federal porteña junto con Gabriel Cavallo y Horacio Vigliani.

Por su parte,
Rafecas ocupará el Juzgado Número 3, que dejó vacante Carlos Liporaci, cuando renunció sospechado de corrupción y enriquecimiento ilícito, precisamente cuando instruía el expediente original por las presuntas coimas durante la administración aliancista de Fernando de la Rúa. En ese tribunal, que viene subrogando Rodolfo Canicoba Corral, se sustancian las causas por crímenes de lesa humanidad en el Primer Cuerpo de Ejército, la «contraofensiva» de Montoneros y la investigación por el manejo de fondos reservados por parte del Poder Ejecutivo.

Por su parte,
Lijo se desempeñará en el Juzgado Número 4, que permaneció en manos de Gabriel Cavallo hasta que fue ascendido. A su cargo quedará la polémica causa Meller, cuya investigación fue la punta de lanza para que la mayoría justicialista del Congreso promoviera el juicio político a varios integrantes de la Corte Suprema de Justicia.

Montenegro
jurará en el Juzgado Federal Número 7, que en su momento encabezó Adolfo Bagnasco. Allí están, entre otros, el expediente por robo de bebés durante la última dictadura militar y la investigación de la causa IBM Banco Nación.

Ercolini
, a su vez, quedará al frente del Juzgado Federal Número 10, que está vacante desde la renuncia de Gustavo Literas. Ahí está radicada una denuncia por presunto enriquecimiento ilícito del primer mandatario y de Cristina Fernández de Kirchner y que hoy tramita -para preocupación del gobierno- el juez Juan José Galeano.

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