Marcelo Mendieta (h)

No funciona

El abogado que nunca fue juez Ricardo Lorenzetti, de Santa Fe, propuesto por el PE para integrar la Corte Suprema de Justicia en lugar del desplazado Adolfo Vázquez, tiene muchas menos impugnaciones, apenas 170, contra 16.200 que tuvo, por ejemplo, Carmen Argibay. Entendamos: Lorenzetti es tan poco conocido, fuera del ambiente tribunalicio, como lo era Argibay, pero no hizo las mismas declaraciones que ella, que dijo ser pro aborto y perseguidora de creyentes («atea militante»), lo cual enardeció a la sociedad. Si además, como dicen sus críticos, permanecería en La Haya y no se incorpora a la Corte, no por avatares de un juicio sino por lograr una jubilación internacional, más críticas lloverían sobre ella. Pero en realidad las escasas impugnaciones contra Lorenzetti por falta de fallos como juez y por desconocimiento no serían la principal causa. Sí que el sistema de consulta del gobierno a la sociedad sobre sus propuestas para integrar la Corte resultó una burla. No era una consulta exigible constitucionalmente al Presidente, pero el aire democrático que se buscó darle resultó una farsa. Con 16.200 impugnaciones, Argibay igual fue propuesta, lo mismo que el tan resistido Eugenio Zaffaroni.

Duhaldismo crítico esmeriló a Kirchner

Néstor Kirchner salió debilitado, a pesar de que consiguió la prórroga de la emergencia, en el Senado. La votación, que dejó fisurado el bloque PJ y alejó a transversales, resultó favorable gracias a ausencias y abstenciones de duhaldistas críticos y otras tribus no kirchneristas, que podrían haber hecho fracasar el proyecto.