La CGT salió ayer del ostracismo que mantuvo en el último mes y medio para pedirle al PJ tomar en cuenta su rol "protagónico" en la campaña electoral y pedirle al Frente de Todos actuar con un criterio de unidad partidaria para llegar competitivo al comicio. Lo hizo a través de un comunicado que omitió mostrar inclinación a favor de algún candidato, fiel reflejo de la disparidad de preferencias que impera dentro de la central obrera y de la falta de terminales con los espacios de decisión política del oficialismo.
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La CGT despierta para pedirle unidad al oficialismo y exige definir un candidato de consenso
Un documento de la central la sacó de un silencio autoimpuesto desde el acto por el Día del Trabajador, hace un mes y medio.

El escrito titulado "Unidad, responsabilidad, federalismo y un proyecto de país más igualitario para triunfar" insta al FdT a transitar "un solo camino de cara al proceso electoral". El llamado suena contradictorio con el planteo que sostuvo hasta hace pocos meses la "mesa chica" de la CGT de salvaguardar la herramienta de las PASO, en línea con lo que planteaba el sector alineado con Alberto Fernández. La desvinculación con el Presidente y la falta de un horizonte de certezas del rumbo electoral impactaron de lleno en una organización acostumbrada al verticalismo sin matices.
Semanas atrás desde los sectores más hegemónicos de la CGT, como los "gordos" de los grandes gremios de servicios y los "independientes" afines a los oficialismos de turno habían dado a entender que su candidato favorito era Sergio Massa, aunque las acciones del tigrense bajaron al compás de la suba de los números de la inflación. En el grupo que coordina Pablo Moyano hay mayor atomización entre los que apuestan a Eduardo "Wado" de Pedro, a Daniel Scioli y al propio Massa, e incluso algunos dirigentes como el metalúrgico Abel Furlán que se ilusionan con Axel Kicillof. Mientras que en el campamento del gastronómico Luis Barrionuevo el referente logró un alineamiento general detrás de De Pedro.
La central entró en un silencio público ostensible luego del acto por el Día del Trabajador. De su "mesa chica" trascendió apenas el encuentro que mantuvo con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para interiorizarse de sus planes para el ámbito laboral, que causó controversia con Pablo Moyano y sus aliados. Por los demás hubo algunos pronunciamientos mediante comunicados para respaldar medidas sobre Ganancias del ministro Massa y cuestionar, esta semana, las iniciativas antiprotesta social de los gobiernos de Jujuy y Salta.
El comunicado de ayer tuvo escaso giro en el Consejo Directivo, el máximo órgano de conducción, que sin embargo firma al pie. "No hubo debate y ese documento no me representa. Se pide unidad pero yo me pregunto con quién y detrás de qué proyecto si desde el acto por el Día del Trabajador no nos juntamos a debatir nada", rezongó anoche ante este diario el ferroviario Sergio Sasia, quien pisa fuerte en otros sellos sindicales como el de los gremios del transporte (CATT) y los de la energía (Catheda).
El texto difundido ayer demanda la búsqueda de "una síntesis" política para hallar "las soluciones estructurales" de la Argentina. Y destaca la necesidad de mantenerse "unidos" para evitar el ascenso de "la derecha" y la eventual afectación de "los derechos sociales y laborales con reformas que solo benefician a los que más tienen", para "enfentar a un FMI que pretende un ajuste feroz" y que tenga como ejemplo la que mantuvo, pese a las confrontaciones internas, la propia CGT desde su reformulación en 2021.
A continuación reclama la unidad "para que la disputa sea contra la oposición por el futuro de la Patria y no entre peronistas por los pedazos de una derrota" y donde "el movimiento obrero organizado sea protagonista como marca la historia" en un nuevo pedido para que la CGT sea tenida en cuenta en el reparto de candidaturas.


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