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La Iglesia apura una reunión con CGT para debatir sobre la crisis

Será el miércoles a pedido de la Pastoral Social. Los sindicalistas darán su diagnóstico y avisarán que las medidas anunciadas ayer no prosperarán.

La Iglesia católica visitará la semana que viene a CGT para un encuentro plenario con el objetivo de poner en común la preocupación por la aceleración de la crisis económica y sus consecuencias sociales. La reunión se organizó a pedido de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, que encabeza el obispo Jorge Lugones, y coincidió con el anuncio de Mauricio Macri de un paquete de medidas pensadas para aliviar a los sectores medios.

El encuentro se desarrollará el miércoles que viene desde las 9.20 en la sede de la central obrera. Por la organización gremial participará una suerte de plenario que le sumará a los miembros del Consejo Directivo otros dirigentes invitados por los cosecretarios generales Héctor Daer y Carlos Acuña. Será la forma de darle relevancia al convite de los religiosos.

Como reveló este diario, tanto la Pastoral Social como la Conferencia Episcopal que preside monseñor Oscar Ojea mantuvieron a partir del año pasado una serie de contactos y encuentros con líderes sectoriales. Además de la CGT lo hicieron con el sector disidente de la central, referenciado en Hugo Moyano, y con referentes empresarios como Miguel Acevedo, presidente de la Unión Industrial, junto a otros directivos de esa entidad, y de organizaciones sociales. También con jueces y fiscales.

La excusa formal de los prelados será invitar a los sindicalistas a la Semana Social que la Pastoral realiza cada año en junio. Sin embargo los organizadores del encuentro le confiaron a este diario que en esta ocasión se anticipó lo que habitualmente es una visita protocolar para apurar el debate a la luz del agravamiento en las condiciones sociales. El mes pasado los obispos dejaron asentada esa preocupación en el documento final de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal.

En el encuentro la CGT espera, entre otros temas, manifestarle a la Iglesia su temor a un eventual estallido social y su desconfianza respecto del éxito de las medidas anunciadas ayer por Macri. “Son todos remiendos, no van a dar ningún resultado. Esto no tiene arreglo, la única salida es política y las medidas anunciadas son apenas parches para ver si pueden recuperar el voto. Ni vale la pena analizarlas, van a ser un fracaso rotundo”, le dijo anoche a este diario Carlos Acuña. El jefe del gremio de empleados de estaciones de servicio y portavoz de Luis Barrionuevo advirtió, sin embargo, que “la gente no es tonta y va a responderle a este Gobierno en las urnas”.

En igual sentido, aunque por fuera de la conducción de la CGT, el canillita Omar Plaíni sostuvo que “las medidas son manotazos de ahogado”. “Necesitan llegar a las elecciones con alguna medida, a pesar de que no las comparten como sucede con los controles de precio. Esto sólo muestra la incapacidad del Gobierno y su fracaso. Al tomar medidas en teoría populistas el mercado les va a dar la espalda”, precisó el dirigente cercano a Hugo Moyano.

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