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18 de octubre 2026 - 14:00

Casas autosustentables en Argentina: las claves de la tendencia que transforma la arquitectura moderna

Lo que antes parecía reservado a construcciones muy costosas hoy empieza a ser una opción para quienes buscan vivir más cómodos y gastar menos energía.

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Cada vez más casas se diseñan para aprovechar mejor los recursos naturales y necesitar menos energía sin perder comodidad.

Revista Watt

Una casa fresca en verano sin tener el aire acondicionado encendido todo el día, ambientes más cómodos y facturas de luz más bajas. Las viviendas autosustentables ganan espacio en Argentina como una tendencia que busca aprovechar mejor los recursos naturales y reducir el consumo energético.

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Aunque muchas veces se las asocia con construcciones costosas o grandes proyectos ecológicos, varias de estas soluciones también pueden incorporarse en hogares ya existentes. Algunas mejoras no requieren construir desde cero ni encarar una reforma completa.

Los veranos más calurosos y el costo de los servicios hacen que cada vez más personas busquen formas de gastar menos energía en casa.

Por qué crece el interés por las viviendas sustentables en el país

El costo de los servicios es uno de los principales motivos por los que cada vez más personas se interesan por las casas autosustentables. Las tarifas de electricidad y gas, junto con los veranos cada vez más calurosos, hacen que mantener una temperatura agradable dentro del hogar represente un gasto importante.

El ahorro convive además con una mayor preocupación por el impacto ambiental de las construcciones. De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, los edificios y la industria de la construcción representan el 32% del consumo energético mundial.

En Argentina ya existen experiencias que muestran distintas maneras de aprovechar los recursos. Hay viviendas construidas con adobe y madera, edificios con jardines en sus terrazas y soluciones que no dependen necesariamente de grandes inversiones tecnológicas.

Los techos verdes, por ejemplo, ayudan a reducir el calor que ingresa a los ambientes y permiten aprovechar parte del agua de lluvia. En Belgrano, una estación de servicio YPF ubicada en Figueroa Alcorta y Echeverría cuenta con una cubierta vegetal que se riega mediante este sistema.

También hay alternativas para casas que ya están construidas. Recuperar agua de lluvia para regar las plantas o mejorar la aislación del techo permite reducir el uso de recursos sin modificar por completo la propiedad.

Eficiencia energética y diseño bioclimático: el primer paso antes de generar energía

Cuando se habla de casas autosustentables, los paneles solares suelen ser una de las primeras imágenes que aparecen. Sin embargo, el consumo también depende de algo mucho más básico: cómo se aprovechan la luz natural, la orientación y la temperatura exterior.

Una casa bien orientada puede recibir calor del sol durante el invierno y protegerse de los rayos más intensos en verano. Esto reduce la necesidad de recurrir a la calefacción o al aire acondicionado, especialmente cuando paredes y techos tienen una buena aislación.

La ubicación de las ventanas también influye. Si están distribuidas de manera que el aire circule entre los ambientes, se genera una ventilación natural que ayuda a refrescar el interior durante los días de calor. Estas decisiones forman parte de lo que se conoce como diseño bioclimático.

En propiedades existentes, una alternativa es instalar ventanas con doble vidriado hermético (DVH). Estos modelos ayudan a reducir el intercambio de temperatura con el exterior y también mejoran la aislación frente a los ruidos.

En Argentina existe además una herramienta para medir la eficiencia de una propiedad. El Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas utiliza una escala de la A a la G, similar a la de los electrodomésticos, para evaluar cuánta energía necesita según sus características.

La orientación de una casa influye mucho en cuánto se gasta para calefaccionarla en invierno o mantenerla fresca en verano.

Paneles solares y termotanques: cómo aprovechar la radiación solar en el hogar

Aprovechar la energía del sol es una de las alternativas más conocidas dentro de la arquitectura sustentable. Aunque los paneles solares y los termotanques suelen mencionarse juntos, cumplen funciones diferentes.

Los paneles fotovoltaicos convierten la luz solar en electricidad, que después puede utilizarse para alimentar electrodomésticos y otros equipos. Según el tamaño de la instalación y el nivel de consumo, permiten reducir parte de la energía tomada de la red eléctrica.

Los termotanques solares, en cambio, están pensados para calentar el agua de uso cotidiano. En Argentina, estos equipos pueden conseguir un ahorro cercano al 65% de la energía destinada a ese consumo, aunque el resultado depende de las condiciones climáticas y del uso de cada familia.

Estos sistemas no necesitan altas temperaturas para funcionar, ya que aprovechan directamente la radiación solar. Por eso pueden seguir calentando agua durante el invierno, aunque su rendimiento disminuye en jornadas con poca radiación.

Tampoco es necesario reemplazar el calefón o termotanque que ya tiene la casa. En muchos hogares, el equipo solar se conecta a la instalación existente y el sistema convencional queda como respaldo cuando la energía del sol no alcanza para cubrir la demanda de agua caliente.

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