El interés por los ingredientes naturales despierta curiosidad entre quienes desean innovar en su vida culinaria. La cúrcuma es una especia de color dorado vibrante, entre más populares por sus múltiples efectos positivos en el organismo. Y uno de los órganos protagonistas es el corazón. Conocé cómo.
Uno de sus beneficios más destacados es el de su impacto en la salud cardiovascular. Los estudios sobre su funcionamiento analizaron cómo su compuesto activo, la curcumina, influye en la prevención de enfermedades del corazón y en la reducción de factores de riesgo asociados.
El corazón es un órgano que depende del equilibrio entre inflamación, niveles de colesterol y salud de los vasos sanguíneos. En este sentido, el estudio de la cúrcuma arrojó:
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Propiedades antiinflamatorias y antioxidantes: el principal compuesto bioactivo de la cúrcuma, curcumina, ayuda a reducir la inflamación crónica, una de las principales causas de enfermedades cardiovasculares. Además, según la nutricionista Mary-Eve Brown, de Johns Hopkins Medicine, sus efectos antioxidantes combaten el daño celular.
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Reducción del colesterol y triglicéridos: algunos estudios indicaron que la curcumina puede ayudar a disminuir los niveles de colesterol LDL (conocido como “colesterol malo”) y los triglicéridos en la sangre, así como el riesgo de aterosclerosis, una obstrucción de las arterias.
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Mejora de la función endotelial: el endotelio es la capa de células que recubre el interior de los vasos sanguíneos y ayuda a regular la presión arterial. La cúrcuma puede mejorar la función endotelial, manteniendo el flujo sanguíneo saludable y reduciendo el riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
A pesar de estos beneficios, es importante destacar que los estudios sobre la cúrcuma y la salud del corazón tuvieron resultados mixtos.
Mientras algunos mostraron efectos positivos, otros no encontraron cambios significativos. Por ello, aunque la cúrcuma puede ser un complemento beneficioso en la alimentación, no debe sustituir tratamientos médicos convencionales.
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La cúrcuma puede ser un complemento beneficioso, más no debe sustituir tratamientos médicos convencionales.
Dra. Amelia Aldana Mendoza
Además de ayudar en la salud cardiovascular, la cúrcuma es reconocida por sus efectos positivos en el organismo.
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Sistema inmunológico: por sus propiedades antioxidantes, la cúrcuma fortalece las defensas y protege al cuerpo de infecciones y enfermedades crónicas.
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Salud cerebral y mental: previene enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y aumenta los niveles de factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una proteína que influye en la función cognitiva y la memoria.
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Salud articular: su capacidad antiinflamatoria la convierte en un aliado para tratar la artritis y otras afecciones inflamatorias.
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Metabolismo y digestión: la cúrcuma favorece la digestión, la regulación del azúcar en sangre y la prevención de la diabetes tipo 2.
Sin embargo, la curcumina tiene una baja biodisponibilidad, es decir que el cuerpo no la absorbe fácilmente. Para maximizar sus beneficios, se recomienda consumirla con pimienta negra (que contiene piperina, un compuesto que mejora su absorción hasta en un 2.000%) o con grasas saludables como aceite de oliva o de aguacate.
Si bien la cúrcuma es segura para la mayoría de las personas, su consumo no debe ser desmedida. La dosis recomendada es entre uno y tres gramos de cúrcuma en polvo al día (es decir de media a una cucharadita), lo que puede obtenerse a través de la alimentación.
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Suplementos: en el caso de los suplementos de curcumina, las dosis pueden ser más altas, pero tomándose con supervisión médica para evitar efectos adversos.
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Precauciones: un consumo excesivo de cúrcuma o curcumina puede provocar malestar estomacal, náuseas o interferir con ciertos medicamentos, especialmente anticoagulantes, quimioterapia y analgésicos.
Su consumo debe formar parte de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable. Antes de hacer cambios importantes en la alimentación o incorporar suplementos, es recomendable consultar con un profesional de la salud.
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