Las pirámides suelen ser una atracción que al turismo le encanta, siendo que principalmente se relaciona directamente con Egipto. Pero no es necesario trasladarse al continente africano para poder observar una en vivo y en directo, ya que Argentina cuenta con su propia versión.
La pirámide casi perfecta de Salta que muy pocos argentinos conocen y es furor en todo el mundo
Con una formación única, este rincón salteño consigue atraer al turismo debido a que es la única estructura de este estilo que existe en el país.
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Este rincón salteño demustra que no hay que viajar a Egipto para poder observar una pirámide.
Salta tiene un atractivo que la separa del resto del país. Un rincón de la provincia se destaca por una formación que también arrastra su propia historia, pero no habrá faraones ni momias. Su origen está completamente asociado a la mano de obra de la madre naturaleza y cuenta con una particularidad que la distingue a la hora de recorrerla.
Dónde se ubica Cono de Arita
El Cono de Arita se encuentra en el departamento de Los Andes, específicamente en el extremo sur del Salar de Arizaro. Este desierto de sal no es uno más del mapa, ya que sus 1.600 kilómetros cuadrados lo convierten en el más grande de Argentina, otorgando un marco de aislamiento absoluto donde el silencio solo es interrumpido por el viento.
Lo que se observa en el paisaje es, técnicamente, un volcán que no tuvo la fuerza suficiente para estallar y quedó allí, petrificado a unos 3.470 metros de altura.
Su silueta es tan regular que durante décadas alimentó mitos sobre civilizaciones antiguas o construcciones artificiales, aunque la ciencia confirmó que es un capricho de la naturaleza compuesto por roca volcánica oscura que resalta sobre el suelo amarillento del salar.
Qué se puede hacer en Cono de Arita
La actividad principal en este punto remoto es la fotografía y la observación del terreno. Debido a la altitud y la extrema sequedad del aire, el cielo nocturno en esta zona del salar ofrece una visibilidad superior para observar la Vía Láctea y las constelaciones, ya que no hay luces de ciudades a cientos de kilómetros a la redonda.
La experiencia se completa parando en Tolar Grande, donde la cocina local ofrece platos elaborados con quinoa, papas andinas y carne de llama. Estos ingredientes son la base de la comida en la Puna porque son de los pocos cultivos que aguantan las heladas y la falta de agua, lo que marca una diferencia real con los productos que se consiguen en cualquier ciudad o pueblo del resto del país.
Es posible recorrer los alrededores de la base para sentir la inmensidad del suelo blanco, pero existe una regla de oro que no se rompe: está terminantemente prohibido subir a la cima. Esta restricción es clave para que no se arruine la estructura y para proteger la integridad física ante las ráfagas de viento y el clima traicionero de la alta montaña.
Cómo ir hasta Cono de Arita
Para llegar hasta este punto desde la ciudad de Salta, hay que hacer un trayecto de unos 300 kilómetros que se transita mayormente por la Ruta Nacional 51. La primera parada obligatoria del viaje es el pueblo de Tolar Grande, que sirve para abastecerse y descansar antes de encarar los 70 kilómetros finales de ripio que llevan directamente al corazón del salar.
Como el camino es de piedra y hay mucha altura, es fundamental ir en camionetas 4x4 preparadas para este clima. No es recomendable ir por cuenta propia sin el acompañamiento de quienes conozcan la zona, ya que los senderos de ripio son difíciles y el tiempo cambia de un momento a otro, sumado a que la señal de celular desaparece apenas se dejan atrás los pueblos.
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