En Los Ángeles, donde las mansiones son un sinónimo de poder, hay una propiedad que supera cualquier expectativa. Se trata de The Manor, una residencia tan extravagante como histórica, cuyo tamaño es incluso más grande que el de la Casa Blanca.
El magnate tecnológico desembolsó una cifra increíble para quedarse con una de las residencias más imponentes de Estados Unidos.
The Manor es una propiedad muy famosa de Estados Unidos y tuvo hasta un reality.
En Los Ángeles, donde las mansiones son un sinónimo de poder, hay una propiedad que supera cualquier expectativa. Se trata de The Manor, una residencia tan extravagante como histórica, cuyo tamaño es incluso más grande que el de la Casa Blanca.
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Cuenta con una superficie inabarcable y una larga lista de celebridades que fueron sus dueños, la imponente construcción se convirtió en una joya inmobiliaria. Hoy está bajo el mando de Eric Schmidt, exCEO de Google y la propiedad vuelve a estar en boca de todos por la magnitud de su compra.
En la década del 80 levantó esta residencia de 5.200 metros cuadrados distribuidos en tres plantas, con un estilo afrancesado que era lo mejor en esa época. El interior está lleno de excesos, con 14 habitaciones privadas, 27 baños, cine, bowling, gimnasio y hasta una sala para catar vinos. Como si fuera poco, Spelling también instaló un museo con más de mil muñecas.
Tras la muerte de Spelling, su esposa Candy se encargó de renovar la propiedad con una inversión millonaria. En 2011, la familia la vendió a Petra Ecclestone, hija del magnate de la Fórmula 1, en una operación que generó tanta expectativa que fue seguida en un reality show.
La historia sumó un nuevo capítulo cuando Eric Schmidt decidió quedarse con The Manor por 110 millones de dólares, una cifra menor a los 143 millones por los que se había ofrecido originalmente. Así y todo, se trata de una de las ventas más impactantes en el mercado inmobiliario de lujo de Estados Unidos.
Más allá de sus interiores, la casa brilla también por su exterior, que tiene un jardín interminable con rosaledas, pileta con spa y una cancha de tenis. La firma encargada de la operación fue Carolwood Estates, que la describe como “una de las residencias más elegantes del mundo”.
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