Al regreso de un viaje, con el cansancio acumulado tras largas horas de trayecto, lo último en lo que pensaríamos sería en limpiar nuestras valijas y equipaje al llegar a nuestros hogares.
Trabajadores de aeropuertos insisten con que los usuarios limpien sus valijas al regresar de un viaje. Conocé los motivos.
Los trabajores de aeropuertos recomiendan limpiar nuestras valijas y equipaje al llegar a nuestros hogares tras un viaje.
Al regreso de un viaje, con el cansancio acumulado tras largas horas de trayecto, lo último en lo que pensaríamos sería en limpiar nuestras valijas y equipaje al llegar a nuestros hogares.
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Pero los trabajadores de los aeropuertos, incluyendo azafatas, tripulantes de cabina y quienes transportan los equipajes, recaen en la importancia de no olvidarnos de hacer esta tarea.
Las valijas y equipaje se exponen no solo a la suciedad de los suelos, sino también a la constante manipulación y condiciones poco higiénicas, como las bodegas y compartimientos sobre los asientos del avión o las cintas transportadoras de los aeropuertos.
Los trabajadores de los aeropuertos señalan que tras cada jornada sienten la necesidad de ducharse al llegar a casa. Y la principal razón es porque terminan cubiertos de bacterias. Sus uniformes terminan con una gran capa de suciedad proveniente de las maletas.
La suciedad de estos lugares tan concurridos se adhiere a las maletas, y también a quienes las tocan. Por eso, recomiendan que al llegar, no debes apoyar tu equipaje sobre la cama, sobre las sillas o en cualquier lugar donde toques habitualmente con tus manos. Sin antes limpiarlas y desinfectarlas correctamente.
Limpiar el equipaje es una tarea que olvidamos con frecuencia, pero mantenerlas en buenas condiciones evita que las bacterias y gérmenes llegan a nuestros espacios y hogares. Estos son los pasos para completar esta tarea con éxito:
Vaciá tu valija por completo y sacúdela para eliminar cualquier residuo suelto.
Revisá el interior y exterior en busca de manchas y suciedad.
El método para limpiarla depende del material de la valija: Si es de tela, lávala a mano con agua tibia y jabón suave, o podés meterla en el lavarropas siguiendo las instrucciones de la marca. Si es rígida, usá un paño humedecido con agua tibia y jabón suave para la superficie. Si tiene un forro extraíble, lávalo por separado
Limpiá las ruedas, manijas y cierres.
Antes de guardarla, secá completamente la maleta.
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