ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

21 de mayo 2026 - 19:59

Maquinaria agrícola: la operación de Metalfor se derrumbó en el primer trimestre y complicó su situación financiera y laboral

La empresa cordobesa es uno de los grandes jugadores del sector. Según su último balance, su rentabilidad cayó 92% y la producción y ventas retrocedieron más de 50%. Tiene cheques rechazados por más de $2.179 millones.

ver más

Las pulverizadoras son el producto más emblemático de Metalfor.

La crisis que atraviesa la industria metalúrgica argentina ya impacta de lleno sobre uno de los nombres históricos de la maquinaria agrícola nacional. Metalfor, una de las principales fabricantes de pulverizadoras y equipos para el agro del país, exhibió en el primer trimestre de 2026 un marcado deterioro operativo y financiero, en un contexto de caída de producción y ventas, que se tradujeron en una fuerte reducción de la rentabilidad.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Los números presentados por la compañía en su balance cerrado al 31 de marzo muestran una contracción abrupta de la actividad. El volumen total de ventas cayó de 116 unidades en el primer trimestre de 2025 a apenas 56 unidades en igual período de este año, lo que representa un desplome superior al 50% interanual.

El deterioro también quedó reflejado en la producción. El volumen total pasó de 86 unidades fabricadas a 38, con una caída particularmente pronunciada en equipos automotrices (cosechadoras, pulverizadoras, entre otros), el principal segmento de negocio de la empresa.

La consecuencia directa fue una fuerte pérdida de rentabilidad. El resultado operativo ordinario se redujo desde $10.330 millones en el primer trimestre de 2025 hasta apenas $783 millones en el mismo período de 2026, lo que implica una caída cercana al 92%. El margen operativo sobre ventas también se deterioró drásticamente, pasando de 0,25 a 0,04.

Aunque la compañía logró cerrar el trimestre con una ganancia neta positiva de $1.851 millones, el resultado quedó muy por debajo de los $7.487 millones obtenidos un año atrás.

Además, buena parte de la mejora final provino de resultados financieros y por tenencia, más que del desempeño productivo del negocio principal.

Operaciones en caída libre: razones coyunturales y estructurales

En la propia reseña elevada ante la Bolsa, la empresa reconoció el freno comercial que sufrió el mercado durante el arranque del año. “El ejercicio 2026 comenzó con una reducción significativa del nivel de ventas respecto de los registrados los dos últimos ejercicios”, explicó la compañía.

Según detalló Metalfor, la expectativa generada en torno a las líneas de financiamiento que iban a presentarse durante Expoagro 2026 provocó una postergación en las decisiones de compra de productores y contratistas rurales.

“Los rumores generados a fin del 2025 respecto de las muy buenas ofertas bancarias a presentar para la Expoagro 2026 generó la demora en las decisiones de compra de los productores esperando aprovechar tales beneficios anunciados”, sostuvo la empresa.

Sin embargo, detrás de la explicación coyuntural aparecen problemas estructurales más profundos. La compañía continúa exhibiendo un elevado nivel de endeudamiento y reconoce dificultades de financiamiento en un escenario de fuerte restricción crediticia.

Al cierre de marzo, el pasivo total de la empresa alcanzaba los $173.974 millones, contra un patrimonio neto de $175.062 millones. Aunque los índices de solvencia mejoraron marginalmente respecto de diciembre, la firma mantiene una estructura financiera exigida y un importante peso de compromisos corrientes.

La propia empresa admitió estar atravesando un proceso de reestructuración. “La Sociedad se encuentra llevando adelante un proceso de reorganización financiera y operativa orientado a adecuar el perfil de vencimientos de sus pasivos al ciclo de generación de fondos propio de la actividad”, señaló en su informe.

Para eso obtuvo en abril pasado un crédito internacional por u$s50 millones otorgado por la U.S. International Development Finance Corporation (DFC).

Además, reconoció un escenario de “elevada volatilidad financiera y restricciones en el acceso al financiamiento de corto plazo”.

En paralelo, la situación financiera que arrastra la compañía desde hace varios meses se hizo sentir también en el frente laboral y sindical. En los últimos meses enfrentó los reclamos de trabajadores vinculados a atrasos en el pago de salarios.

El conflicto afectó las plantas industriales que la empresa posee en la provincia de Córdoba (Marcos Juárez y Noetinger), donde trabajan unos 600 operarios. En ambas fábricas la actividad viene resentida desde comienzos de año, con caída de operaciones y el menor ritmo de producción.

La firma también enfrenta reclamos derivados de una gran cantidad de cheques rechazados, ya que según los registros del Banco Central actualizados al 18 de mayo de 2026 acumula 124 documentos impagos por un total de $2.179,8 millones.

El contexto negativo de la actividad metalúrgica

El deterioro de Metalfor ocurre en un momento particularmente delicado para toda la industria metalúrgica argentina. El último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) reveló que la actividad del sector cayó 4,3% interanual en abril y retrocedió además 1,3% respecto de marzo, acumulando una contracción de 6,2% en los primeros meses de 2026.

El relevamiento también mostró un fuerte deterioro en el nivel de utilización de capacidad instalada, que descendió a 40,9%, uno de los registros más bajos de los últimos cuatro años.

Desde ADIMRA vienen advirtiendo que la combinación de caída de demanda, costos crecientes y pérdida de competitividad está afectando de manera directa a numerosas empresas industriales, especialmente a las vinculadas con bienes de capital y maquinaria.

Paradójicamente, el segmento de maquinaria agrícola aparece entre los pocos rubros metalúrgicos que todavía muestran cierta resiliencia relativa gracias a la recuperación productiva del agro.

Según informó la propia Metalfor, la campaña agrícola 2025/26 “se perfila entre las más importantes de la historia reciente argentina”, con estimaciones de cosecha cercanas a entre 148 y 160 millones de toneladas.

La empresa destaca factores positivos como la “excelente cosecha de trigo”, la recuperación del maíz y la expansión del girasol tras la normalización climática posterior a los años de sequía.

El efecto de la vidriera de Expoagro

De hecho, Metalfor sostiene que después de Expoagro 2026 -que se hizo entre el 10 y el 13 de marzo- comenzó a observarse un repunte comercial. “Con posterioridad al cierre del presente período, la compañía ha evidenciado un importante repunte en el nivel de actividad comercial y generación de operaciones”, aseguró en el informe que acompaña su balance.

La empresa agregó que durante la exposición agroindustrial “se registró un volumen significativo de negocios y nuevas oportunidades comerciales”.

No obstante, también aclaró que muchas de esas operaciones todavía se encuentran “en proceso de instrumentación y análisis crediticio por parte de distintas entidades financieras”, por lo que sus efectos “aún no se encuentran plenamente expuestos” en los estados contables actuales.

En otras palabras, la eventual recuperación todavía depende de que aparezca financiamiento y de que se concreten efectivamente las ventas proyectadas.

Mientras tanto, la empresa intenta sostener su estructura operativa en un contexto muy complejo. Metalfor continúa siendo uno de los jugadores más relevantes del mercado argentino de maquinaria agrícola. En su presentación corporativa recuerda que posee “una participación promedio cercana al 30% en el mercado de pulverizadoras”.

Últimas noticias

Otras noticias