Copenhague - Los dos gasoductos Nord Stream entre Rusia y Alemania –fuera de servicio por la guerra en Ucrania– sufrieron fugas de gas en el mar Báltico que generaron ayer gigantescos burbujeos y desataron sospechas de un sabotaje.
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Máxima tensión: acusan ahora a Rusia de dañar gasoductos que abastecen a Europa
Suecia registró explosiones de profundidad, mientras Dinamarca dio la voz de la alerta. ¿Una agresión a la UE? EE.UU., listo para "apoyar".

Las tres grandes fugas identificadas desde el lunes cerca de la isla danesa de Bornholm son visibles desde la superficie y causaron burbujeos de entre 200 metros y un kilómetro de diámetro, anunció el Ejército danés, en un comunicado acompañado por impactantes imágenes.
El gasoducto Nord Stream 2 -que nunca llegó a ser utilizado por el comienzo de la invasión a Ucrania el 24 de febrero- fue el primero en sufrir desperfectos el lunes y ayer estos afectaron también el trazado de Nord Stream 1, que transcurre casi en paralelo por el mar Báltico.
Dinamarca y Suecia confirmaron ayer que los dos ductos sufren filtraciones.
Estas fugas se ubican zonas económicas exclusivas de Dinamarca y de Suecia.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, dijo que es “difícil imaginar que se trate de un accidente” y añadió que no se puede “excluir” un sabotaje.
En tanto, el Instituto Sismológico Sueco informó que dos explosiones submarinas fueron registradas antes del descubrimiento de las tres fugas.
La Red Nacional Sísmica de Suecia registró “dos liberaciones masivas de energía” poco antes y cerca del lugar de las filtraciones de gas en las costas de la isla danesa de Bornholm, indicó Peter Schmidt, un sismólogo de la red nacional.
“Nosotros lo interpretamos como proveniente, con una probabilidad muy grande, de algún tipo de detonación”, indicó Schmidt, que explicó que esas liberaciones de energía fueron “muy repentinas”.
Objeto de tensiones geopolíticas en los últimos meses, estos dos gasoductos explotados por un consorcio dependiente del gigante ruso Gazprom no están operativos por la guerra de Ucrania, pero siguen llenos de gas.
Construido al lado de su antecesor, el gasoducto Nord Stream 2 debía doblar la capacidad de importación ruso a Alemania. Pero su inminente puesta en marcha quedó suspendida por las represalias contra Moscú por la invasión de Ucrania.
Las autoridades alemanas no comentaron los hechos por ahora. Pero según una fuente cercana al Gobierno citada por el diario alemán Taggesspiegel “todo habla en contra de una coincidencia”.
“No nos podemos imaginar un escenario que no sea un ataque dirigido”, dijo esta fuente.
Respuestas
Mientras Ucrania denunciaba un acto ruso de “terrorismo” (ver aparte), Estados Unidos se declaró preparado para “apoyar” a sus aliados europeos.
“No voy a especular sobre la causa y sé que nuestros socios europeos están investigando. Estamos listos para brindar apoyo a sus esfuerzos”, afirmó el funcionario, que pidió el anonimato.
“Esto demuestra sencillamente la importancia de nuestros esfuerzos para trabajar juntos para obtener suministros de gas alternativos para Europa, apoyar los esfuerzos para reducir el consumo de gas y acelerar la verdadera independencia energética pasando a una economía de energía limpia”, señaló.
Rusia se declaró “extremadamente preocupada” por las fugas y añadió que no descarta “ninguna hipótesis”, incluido un sabotaje, indicó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
Sorpresa
Nord Stream, el consorcio que opera el gasoducto, señaló que por el momento no ha podido observar ni evaluar los daños, pero reconoció el carácter excepcional de la situación.
“No es ordinario un incidente en el que tres tuberías experimenten simultáneamente dificultades el mismo día”, dijo un portavoz.
Dinamarca puso inmediatamente en alerta todas sus infraestructuras energéticas y desplegó dos embarcaciones en la zona, acompañadas de helicópteros y Suecia convocó una reunión de emergencia.
“Las fugas de gasoductos son extremadamente raras y por ello vemos una razón de aumentar el nivel de vigilancia tras estos incidentes a los que hemos asistido en las últimas 24 horas”, explicó en un comunicado el director de la Agencia Danesa de la Energía, Kristoffer Böttzauw.
En él prometió “una vigilancia en profundidad de las infraestructuras críticas de Dinamarca”.
El país escandinavo elevó la alerta en el sector eléctrico y gasístico al nivel naranja, el segundo más alto, y prohibió la navegación en un radio de 5 millas náuticas –unos 9 kilómetros– alrededor de las fugas y el sobrevuelo en un radio de un kilómetro.
Las medidas concretas para reforzar la seguridad de las fábricas y las instalaciones deben ser implementadas por las empresas del sector.
El consorcio que explota los gasoductos ya había anunciado el lunes por la noche una caída de presión súbita en el Nord Stream 1.
El martes por la mañana, tanto el ministro danés de Clima y Energía, Dan Jorgensen, como las autoridades marítimas suecas confirmaron dos fugas en el conducto.

