Washington (EFE) - Casi cinco años después de la invasión de Afganistán y a tres de la de Irak, el presidente George W. Bush habla de «una guerra larga», pero la convocatoria esta semana de reservistas de la infantería de marina indicó que el Pentágono no está preparado para combates prolongados.
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El jefe de Planes de Movilización de Personal de la Infantería de Marina, coronel Guy Stratton, dijo el martes que debido a la escasez de voluntarios, en los próximos meses serán convocados, de manera obligatoria, por lo menos 1.200 reservistas que ya habían cumplido servicio.
«Esta es una serie extraordinaria de acontecimientos», comentó por su parte el senador demócrata Jack Reed, un ex soldado de los rangers del ejército y miembro del Comité de Fuerzas Armadas. «Es un síntoma de la carga muy pesada que sobrellevan las tropas», agregó el legislador.
EE.UU. ha estado en Afganistán ya más tiempo que el que combatió en la Segunda Guerra Mundial y todavía mantiene allí casi 22.000 soldados, de los cuales unos 2.300 son de la infantería de marina. Lo mismo puede suceder en Irak, donde están desplegados 138.000 miembros de las fuerzas.
Algunos reconocen tímidamente que los cálculos pueden haber fallado. «Cuando cayó Bagdad creímos que ésta no sería una batalla prolongada», aseguró el mayor Steven O'Connor, portavoz del cuerpo de infantería de marina. En marzo de 2003, el Pentágono calculó que para diciembre de 2004 habría retirado todas sus tropas de ese país.
El ejército de EE.UU. tiene casi 500.000 soldados y la infantería de marina cuenta con 178.000. Cada vez son más los que piensan que el Pentágono debería obtener del Congreso una autorización para el incremento de esos contingentes, con 10.000 soldados más para el ejército y 4.000 para la infantería de marina.
Sin embargo, el representante demócrata de Massachusetts Martin Meehan, dijo que el gobierno no quiere aumentar fuerzas y, en su opinión, «tapar agujeros de esta manera es malo para la moral, para la cohesión de las unidades y para la retención de soldados».
Los voluntarios que se reclutan en la infantería de marina firman un contrato de ocho años y la mayoría de ellos cumple servicio activo durante cuatro, y después optan por la reserva. La mayoría de los infantes en Irak cumplen turnos de siete meses, mientras que los soldados del ejército van por un año.
Sin embargo, los infantes de marina retornan a la zona de combate con más frecuencia, con pausas a veces de apenas cinco o seis meses en EE.UU. antes de la rotación de tropas.
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