El presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, anunció el adelanto de las elecciones generales, como se le pedía desde muchos sectores, entre ellos la oposición y los empresarios, a fin de ofrecer confianza económica en los mercados internacionales.
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Los comicios serán el 20 de noviembre, cuatro meses antes de marzo de 2012, cuando estaban previstos inicialmente. El presidente socialista decidió adelantar las elecciones para "proyectar certidumbre política y económica", declaró en rueda de prensa en La Moncloa y anunció que dejará su escaño de diputado.
"La certidumbre es estabilidad", añadió Zapatero. El anuncio del adelanto electoral coincidió con un nuevo aumento de la prima de riesgo española hasta los 360 puntos, cerca de sus récords.
También se produjo después de que la agencia de calificación Moody's haya colocado la calificación de "Aa2" de España en revisión para una posible rebaja. Zapatero sostuvo hasta hace un mes y medio que un adelanto electoral otorgaría inestabilidad económica y que agotaría su segunda legislatura como presidente.
El presidente desligó su decisión de la encuesta conocida esta semana según la cual el Partido socialista (PSOE) recortó la desventaja en tres puntos respecto a la principal fuerza de la oposición, el Partido Popular (PP, centro-derecha).
La ventaja pasó de 10 a 7 puntos con de la proclamación del ex vicepresidente y ex ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato socialista después de que Zapatero anunció en abril que no se presentaría a la reelección para una tercera legislatura.
También dijo que no había influido en su decisión de adelantar los comicios el retroceso que el PSOE sufrió el pasado 22 de mayo en las elecciones locales y autonómicas respecto al PP (37%-27%).
Afirmó, sin despejar cuándo tomó la decisión "pensada y madurada", que llegó el momento de anunciar el adelanto porque "se han sentado las bases de la recuperación (económica)", reconociendo que "aún falta tiempo" para que ésta tenga "el ritmo que deseamos".
Además dijo que de esta forma el nuevo gobierno podrá afrontar desde el 1 de enero de 2012 el ejercicio económico para el próximo año.
El líder de la oposición, Mariano Rajoy (PP), quien se presentará por tercera vez en noviembre a unas elecciones generales después de las de 2004 y 2008, ganadas por Zapatero, aplaudió el adelanto, aunque lo consideró "tardío", pues él llevaba un año pidiéndolo para ofrecer estabilidad económica.
"Para el PP las elecciones son el impulso necesario para salir de la grave situación en que nos encontramos", afirmó Rajoy. El líder del PP proclamó que si vence en los comicios conseguirá "una recuperación económica, social y política" del país. "Un nuevo gobierno es imprescindible para recuperar la confianza fuera de España y también dentro de España", subrayó Rajoy, quien dijo que no tiene "ninguna intención de hacer recortes sociales" en caso de llegar a La Moncloa.
Rubalcaba por su parte negó haber pedido a Zapatero que adelantara las elecciones. El adelanto electoral fue valorado de forma positiva desde todos los partidos políticos así como por empresarios y sindicatos.
El presidente del BBVA, segundo banco español, Francisco González, dijo que España "necesita un gobierno fuerte que tome decisiones que la sitúen otra vez a la altura de los países más importantes de Europa".
El secretario general del sindicato Unión general de trabajadores (UGT), Cándido Méndez, señaló que la decisión de adelantar los comicios es la "correcta" porque "la legislatura no daba más de sí".
Zapatero y Rajoy coincidieron en restar importancia a la coincidencia de la fecha de las elecciones con el aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco en 1975: "Es una fecha más", dijo Zapatero; es "poco relevante", afirmó Rajoy.
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