La declaración conjunta de Lausana, en Suiza, sobre el programa nuclear iraní aún carece de efectos legales "vinculantes", hasta que no se firme el acuerdo final en junio, dijo el canciller de Irán, Javad Zarif.
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Zarif respondió al texto de la agenda difundida por Estados Unidos donde se habla de "suspensión" y no de "fin" de las sanciones económicas hacia Irán.
Irán, dijo Zarif, sería libre de volver a sus actividades nucleares precedentes si la contraparte no respeta el pacto. Cada una de las partes lo puede hacer "en caso de violaciones de los acuerdos", agregó el canciller.
En la declaración leída junto a la Alta Representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini, resaltó Zarif en una entrevista a un canal de televisión, no se habla de "suspensión" de las sanciones sino de "fin" de las mismas, tanto que "yo mismo protesté" ante Washington.
El gobierno Obama "sufrió presiones fuertes" por las negociaciones con Irán, tanto que la agenda estaba lista antes de la declaración conjunta, afirmó el canciller. Pero la república islámica se comprometió a no decir "nada que no sea real", concluyó.
Al respecto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que el acuerdo "pone en peligro la supervivencia de Israel" y desencadenará una carrera armamentista en la región.
El acuerdo marco anunciado el jueves entre el grupo 5+1 (Francia, Reino Unido, Estados Unidos, China, Rusia y Alemania) y Teherán "no detiene el programa nuclear iraní, mantiene una amplia infraestructura nuclear (...) ni una centrifugadora será destruida (...). Es un mal acuerdo", criticó el mandatario en una declaración a la cadena CNN.
"Es muy malo", repitió varias veces el dirigente. "Es malo para Israel, para la región y el mundo", insistió el principal detractor de las negociaciones internacionales con la República Islámica.
El acuerdo marco fue firmado el 2 de abril en Lausana con vistas a lograr un acuerdo definitivo antes de la fecha límite del 30 de junio.
Un día después de la firma de este compromiso, que esboza las grandes líneas del histórico acuerdo destinado a impedir a Teherán dotarse de la bomba atómica, el gobierno israelí reclamó a Teherán que reconozca "sin ambigüedades" en cualquier pacto nuclear el derecho de Israel a existir.
"Si un país que promete aniquilarnos, y que todos los días trabaja para es fin, obtiene un acuerdo que abre la vía a las armas nucleares, pone en peligro nuestra superviviencia", afirmó Netanyahu a la CNN.
"Creo que esto también desencadenará una carrera armamentista con los Estados sunitas", agregó en alusión a las monarquías del Golfo.
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