La misión Artemis 2, de la NASA, entró en su tramo final con tres jornadas clave para probar sistemas críticos de la nave Orión en las cercanías de la Luna. Con este miércoles como su día número ocho día de vuelo, la tripulación hará dos ensayos importantes para luego sí dirigirse hacia el planeta Tierra.
Misión Artemis 2: cuándo regresará la nave a la Tierra y cuáles son los riesgos para la tripulación
La tripulación hará dos ensayos importantes antes de volver y evalúa diversas medidas de seguridad hasta ingresar a la atmósfera. Entre ellas, la tripulación repasará los procedimientos de reingreso y amerizaje.
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La tripulación hará dos ensayos nates de volver, durante el miércoles que es el octavo día de la misión.
El primer ensayo constará de una simulación de protección frente a una tormenta solar o un evento de alta radiación, una amenaza central para cualquier viaje tripulado al espacio profundo. En ese caso, los astronautas deberán improvisar un refugio dentro de la cápsula con los elementos disponibles, mientras la NASA recoge datos sobre los niveles de radiación dentro de la nave.
Más tarde, realizarán una prueba de pilotaje manual de Orión en el que tendrán que orientar la nave desde las ventanas, colocarla “de cola al Sol” y ejecutar maniobras de control para evaluar cómo responde el vehículo sin depender por completo de la automatización.
Cuándo vuelve la tripulación de Artemis 2 a la Tierra
Ahora bien, el día nueve estará enfocado en los preparativos para el regreso, cuando la tripulación repase los procedimientos de reingreso y amerizaje. En ese sentido, realizará una nueva corrección de trayectoria y completará tareas pendientes, entre ellas pruebas con el sistema alternativo de recolección de desechos, por si falla el inodoro de Orión (lo único que no funcionó correctamente en toda la misión).
También ensayarán el uso de prendas de compresión para prevenir la llamada intolerancia ortostática, un problema frecuente en astronautas al volver a la gravedad terrestre. Esta intolerancia es la dificultad que tiene el cuerpo para adaptarse al ponerse de pie después de haber estado mucho tiempo acostado, sentado o, en el caso de los astronautas, flotando en microgravedad.
Finalmente, el día 10, que sería el viernes, estará dedicado por completo a retornar a la Tierra. Ese día Orión se separará de su módulo de servicio, expondrá su escudo térmico para soportar temperaturas extremas durante el reingreso y desplegará una secuencia de paracaídas que frenará la cápsula hasta su amerizaje en el Océano Pacífico, frente a las costas de San Diego. Allí estarán esperándolos equipos de la NASA y de la Marina de EEUU.
En el reingreso a la Tierra, la cápsula Orión tiene tres posibilidades, pero solo una es la correcta para regresar sanos y salvos:
- Si el ángulo de ingreso a la atmósfera es demasiado recto, la nave podría destruirse por la violencia del impacto.
- Si el ángulo es demasiado tangencial, la nave “rebotaría” contra la capa exterior de la atmósfera y volvería hacia el espacio. La cápsula no tiene cohetes lo suficientemente potentes como para revertir esa trayectoria y se perdería en el espacio.
- Finalmente, si entra con el ángulo preciso para atravesar la atmósfera sin inconvenientes aparecerá el mayor desafío, que depende de la tecnología y no de los astronautas. La estructura exterior de la nave tiene un blindaje especial para soportar el incendio que rodea a Orión por el rozamiento con el aire de la Tierra.
La temperatura de 2.760 grados es suficiente para derretir la cápsula y matar a los astronautas si ese revestimiento especial no resiste. Cuando la NASA recuperó Artemis I y su cápsula, descubrió que varios paneles se habían consumido por el fuego, lo que obligó a buscar mejoras en el aislamiento de la nave.
La NASA hace historia con Artemis II: qué logró la misión tripulada que ya orbita la Luna
La NASA volvió a marcar un antes y un después en la exploración espacial con la misión Artemis II, que en las últimas horas alcanzó la órbita lunar y se convirtió en el primer vuelo tripulado en más de 50 años en llegar a esa instancia.
La nave Orion, que cuenta con cuatro astronautas a bordo, ya se encuentra operando alrededor de nuestro satélite natural, marcando un paso clave hacia el regreso humano a la Luna. La misión tiene un fuerte eje técnico: busca validar sistemas, recopilar datos y preparar el terreno para futuras expediciones que sí incluirán alunizajes.
El logro se produce pocos días después del lanzamiento, realizado el 1 de abril, y forma parte de un plan más amplio que busca establecer una presencia sostenida en la superficie lunar en los próximos años. A diferencia de las misiones del programa Apolo, esta nueva etapa apunta a la continuidad en el astro y no a viajes aislados.





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