Aguardan las coordenadas de las FARC para liberar a otros dos rehenes
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El vocero del gobierno explicó que se montará una base de operaciones en el aeropuerto de Cali (sudoeste de Colombia), desde donde se coordinarán las labores y se comunicará a la opinión pública el inicio del operativo.
Otro experto, Alfredo Rangel, director de la Fundación Seguridad y Democracia, señaló que la evacuación de Cano de la zona donde hubo el cese de operaciones militares por 36 horas "es una posibilidad, obviamente".
"Otra posibilidad es que las FARC hayan aprovechado el cese de operaciones militares del ejército para introducir armas a la zona o que hayan movido columnas y hombres para fortalecer la seguridad de Cano", añadió Rangel.
En los dos helicópteros que hoy llegaron a Cali viajan cerca de 15 miembros de la tripulación brasileña al mando del teniente coronel Carlos Aguiar, listos para el momento en el que el gobierno disponga la nueva fecha de liberación de los dos rehenes.
La familia del mayor Solórzano celebró la decisión adoptada por el gobierno de continuar con el operativo de rescate.
"Estamos contentos y agradecidos con el gobierno, con el equipo asesor, con el vocero para las liberaciones y con los medios de comunicación", dijo Luis Solórzano, hermano del mayor de la policía, citado por el diario local El Tiempo.
La misión humanitaria encabezada por la ex senadora Piedad Córdoba y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CIRC) llegó el domingo a un punto de la selva del departamento de Tolima (centro-oeste), pero allí no estaban los secuestrados que recuperarían la libertad.
Guerrilleros que recibieron a la delegación dijeron que necesitaban que la suspensión de las operaciones militares ordenada por el gobierno para facilitar la tarea se prolongara por 18 horas para movilizar a los rehenes desde el departamento de Cauca (suroeste), lo que frustró la liberación ese día.
Pizarro, portavoz del gobierno en este proceso de entrega de rehenes, dijo que analizó lo ocurrido con delegados del CICR y se decidió autorizar un segundo intento de rescate, en una fecha todavía no precisada, del mayor Solórzano y el cabo Sanmiguel, secuestrados el 4 de junio de 2007 y el 23 de mayo de 2008, respectivamente.
El representante del gobierno afirmó que se decidió continuar con la misión porque los uniformados se encuentran en "condiciones terribles" y por un principio de responsabilidad con sus familiares, que se llenaron de esperanza cuando las FARC anunciaron su liberación.
Sin embargo, Pizarro expresó que el gobierno "no está dispuesto" a aceptar un nuevo incumplimiento de las FARC ni "shows mediáticos para obtener ventajas políticas" con la entrega de secuestrados.
"No estamos dispuestos a aceptar que las FARC vuelvan a incumplir con sus compromisos y, por consiguiente, les exigimos que en esta ocasión haya una total responsabilidad y un total compromiso con lo que han asumido", advirtió Pizarro.
Asimismo, dijo que la administración del presidente Juan Manuel Santos exige a las FARC la liberación de los 16 militares y policías que seguirán secuestrados tras la entrega de Solórzano y Sanmiguel.
La misma misión humanitaria recibió entre el miércoles y domingo pasados a los concejales Marcos Baquero y Armando Acuña, al infante de Marina Henry López y al agente de policía Carlos Ocampo, inicialmente no incluido entre los rehenes que serían puestos en libertad.




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