Al Asad aceptó ir a la cumbre de paz, pero advirtió que no dejará el poder
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Al Asad participará de la cumbre de paz en Ginebra.
El británico William Hague opinó que "una transición política significaría que Al Asad no puede tener un rol en el futuro de Siria", mientras que su par francés, Laurent Fabius, sostuvo que una transición política es "la única solución que podría sacar de la escena tanto a Al Assad como a los grupos terroristas".
Pero la figura del presidente sirio no es el único punto sensible que podría hacer fracasar la cumbre de paz, promovida por Estados Unidos y Rusia. Nadie sabe aún quiénes participarán de las negociaciones.
Por un lado, muchos grupos de la insurgencia siria, que desde hace más de dos años y medio combaten a Al Asad, ya adelantaron que no se sentarán a negociar con Damasco.
Por otro lado, tampoco está claro si las potencias regionales que tienen una gran influencia sobre el conflicto, como Irán, Arabia Saudita y Turquía, tendrán un lugar alrededor de la mesa en Ginebra.
En un nuevo esfuerzo por ganarse un rol protagónico en el plano diplomático internacional, los cancilleres de Irán y Turquía, Mohamed Jawad Zarif y Ahmet Davutoglu, respectivamente, se reunieron en Teherán y pidieron un alto el fuego para permitir un buen clima de negociación en Ginebra.
"Irán y nosotros pensamos lo mismo: hay que garantizar un alto el fuego, una tregua en Siria, para que el proceso de Ginebra pueda tener éxito", señaló Davutoglu, según informó EFE.
"Llega el invierno y las condiciones humanitarias empeorarán en Siria. No se puede esperar dos meses en esta situación", agregó el ministro turco.
La reunión marca un giro importante para los dos gobiernos.
Mientras Teherán es uno de pocos aliados incondicionales que le quedan al presidente Al Asad y financia a Hizbulá, la milicia chiita libanesa que pelea junto al Ejército sirio, Ankara ha demostrado en los últimos dos años ser uno de los principales apoyos de la insurgencia siria que intenta derrocar al mandatario.
En busca de posicionarse como interlocutores válidos en una negociación multilateral, ambos gobiernos evitaron hacer declaraciones tan fuertes como las de sus pares de Francia y Reino Unido.
Zarif reiteró que adhieren al principio de "no intervenir en los asuntos internos sirios", pero destacó que "la crisis de Siria no se puede solucionar por la vía militar, sino únicamente en la mesa de negociaciones".




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