El número de efectivos será reducido de 285.000 a 250.000 en los próximos años y serán suprimidos 10.000 puestos del personal civil de las fuerzas armadas. Además, un centenar de los actuales 621 cuarteles y guarniciones militares será desmantelado. Por otra parte, serán suspendidos, demorados o cancelados varios proyectos de armamento, aunque se mantendrá la compra de 180 cazabombarderos Eurofighter.