Un turista chino pasó dos semanas en un centro para refugiados en Alemania tras haber completado un formulario equivocado; en lugar de declarar un robo llenó el de pedido de asilo.
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El joven de 31 años no habla alemán ni inglés, sólo el mandarín, y su historia fue publicada en el diario Duelmener Zeitung, de la ciudad homónima donde sucedió el hecho.
Al turista le robaron un bolso en Heidelberg, sur del país, y buscando un puesto policial se encontró en la comuna de la ciudad. Allí un empleado le entregó un formulario para el pedido de asilo, que él completó.
"Así se puso en movimiento un mecanismo del cual el turista no logró huir", dijo Christoph Schluetermann, responsable de la Cruz Roja alemana que administra el centro de refugiados de Duelmen.
El turista fue conducido a un centro de primera recepción de Dortmund, donde le fueron retirados los documentos personales, como prevé el caso de pedido de asilo.
Trasladado al centro de Duelmen, un empleado, tal vez sorprendido por la vestimenta elegante del hombre, descubrió la realidad gracias a una aplicación para traducciones.
Se necesitaron dos semanas y la intervención de la embajada y el consulado, para que el turista pudiera recuperar sus documentos y equipaje para continuar su viaje a Francia e Italia, sus destinos antes de ser convertido por la burocracia en un refugiado involuntario.
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