La autoridades de Texas se preparan para evacuar a un millón de personas. Mientras tanto, los funcionarios encargados de las medidas de emergencia evalúan también el retiro forzoso de los pobladores de otras zonas costeras cercanas a la frontera con México y la provisión de unos 1.000 ómnibus para trasladar a los más necesitados.
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No se descarta siquiera que vuelva a alcanzar la categoría tres, con la que ingresó en Cuba el domingo por la oriental provincia de Holguín, o incluso la cuatro, advirtió Instituto de Meteorología (Insmet) en una evaluación en la que coincide el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de los Estados Unidos.
El CNH, con sede en Miami, prevé que el fenómeno llegaría a la costa sur del estado norteamericano de Texas el viernes o el sábado, provocando un alza inusual de la marea y fuertes olas.
En zonas del interior, podría causar inundaciones de entre 30 y 90 centímetros provocadas por lluvias de entre 15 y 30 litros por metro cuadrado.
Aunque el "Ike" se alejaba anoche gradualmente de Cuba, el director del Insmet, José Rubiera, advirtió que los vientos de tormenta tropical, de hasta 117 kilómetros por hora, seguirían en las provincias occidentales hasta Matanzas por varias horas.
En La Habana, ayer por la tarde se llegaron a registrar rachas de hasta 112 kilómetros por hora, aunque su intensidad irá disminuyendo a lo largo de la noche, señaló Rubiera.
Más persistentes serán las lluvias, alertó el experto, cuya peligrosidad radica en que afecta sobre todo a las zonas centrales del país, que lleva ya acumulada mucha agua en las últimas semanas por la tormenta tropical "Fay" y el huracán "Gustav", por lo que hay peligro de inundaciones y deslizamiento de tierras, subrayó.
Todo el país había sido puesto en "alarma ciclónica", la más alta, ante el arribo del "Ike", aunque desde la mañana del martes, las provincias orientales y centro-orientales de Guantánamo, Santiago de Cuba, Holguín, Las Tunas y Camagüey, así como dos municipios de Granma, pasaron a la "fase recuperativa".
Los vuelos nacionales, así como el resto del transporte interurbano, seguían suspendidos, al igual que las clases que, después de que comenzaran con varios días de retraso debido a "Gustav", fueron interrumpidas una vez más ante el "Ike".
Decenas de miles de estudiantes en internados habían sido devueltos a sus casas y fueron evacuadas preventivamente más de 2,6 millones de personas sobre un total de 11 millones de habitantes, dijo el jefe de la Defensa Civil, José Betancourt.
De ellas, casi 400.000 personas fueron alojadas en albergues, mientras que el resto se refugió en casas de familiares y vecinos más seguras que las propias, destacó.
La mayor parte del país seguía sin fluido eléctrico en la noche del martes, lo que dificultaba la evaluación de daños.
Las mayores pérdidas económicas se cifraban en las viviendas, dañadas total o parcialmente por decenas de miles, así como en la infraestructura de las comunicaciones.
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