El terrorista ingresó al centro de estudios talmúdicos vestido de judío ortodoxo. Una organización
cercana al movimiento libanés Hizbollah se adjudicó la masacre.
Jerusalén (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - Un terrorista palestino provocó ayer una masacre en esta ciudad al abrir fuego contra decenas de personas en una yeshivá o escuela judía de la parte occidental. Nueve personas murieron -incluido el atacante- y al menos otras nueve resultaron heridas, tres de ellas de gravedad.
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El ataque tuvo lugar en el centro de estudios talmúdicos Merkaz Harav, en el barrio de Kiryat Moshé, mientras tenía lugar una ceremonia religiosa. Se trata del peor incidente de estas características en Israel en los últimos cuatro años.
Según testigos citados por «The Jerusalem Post» y «Haaretz», el hombre armado entró en el edificio y disparó entre 500 y 600 veces en todas las direcciones con un rifle de asalto Kalashnikov. Diez minutos más tarde, uno de los guardias de seguridad lo abatió con dos tiros en la cabeza. Yitzhak Dadon, de 40 años, fue quien dio muerte al atacante palestino. «El eco de los disparos llegaba de la biblioteca, un edificio separado de aquel en el que se estudia y se hacen las plegarias. Subí al techo de este segundo edificio y me puse a esperar con el fusil preparado.»
En el colegio rabínico de Merkaz Harav había en el momento del ataque cerca de 300 estudiantes. «Durante varios minutos escuché disparos continuos. Era un fusil automático que disparaba sin tregua. Mató a todos los que se encontraban en el interior. Luego el terrorista apareció y disparó una ráfaga al aire», relató.
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Dadon tuvo que tirarse al piso para no ser alcanzado por los disparos del atacante: «Apenas hice a tiempo para advertir que empuñaba un Kalashnikov», agregó. Poco después, el palestino volvió a aparecer. Esta vez Dadon le disparó dos veces: «Dos disparos precisos, en la cabeza», explicó.
«Lo que se ve en el interior del colegio rabínico es la escena de una verdadera masacre», contó un testigo. «Las paredes -relató- están manchadas de sangre, pero también los pisos. Los cadáveres están esparcidos por las habitaciones y los pasillos».
El autor del ataque llevaba un cinturón y en un primer momento se pensó que contenía explosivos, pero posteriormente se descubrió que albergaba munición, como describió al diario «Yediot Aharonot» un portavoz policial.
Un grupo conocido como Brigadas de la Libertadde Galilea - Mártires de Imad Mughniyahy Gaza, vinculado a la milicia chiita de Hizbollah, reivindicó la acción. El nombre de la organización hizo referencia al líder asesinado a mediados de febrero en Damasco.
Mientras, en la Franja de Gaza, hombres armados celebraron el ataque con disparos al aire y cánticos, según varios testigos oculares. Los activistas -principalmente del movimiento terrorista Hamas- hicieron estallar bombas de estruendo en las calles, al tiempo que los conductores expresaban su alegría haciendo sonar las bocinas de sus automóviles.
Sami Abu Zuhri, portavoz de Hamas, declaró a los medios que el tiroteo en Jerusalén es una «operación selectiva» en «reacción a los crímenes de la ocupación israelí y las masacres contra civiles en la Franja de Gaza». La última ofensiva israelí en la zona provocó la muerte de más de 100 personas y el jueves recibió la censura del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
Por su parte, el presidente palestino, Abu Mazen (Mahmud Abbas), condenó el atentado «y todos los ataques que tengan a civiles como objetivo». También EE.UU., Francia y España expresaron su rechazo a la acción terrorista. El Consejo de Seguridad de la ONU estaba organizando una reunión de urgencia para analizar la situación.
También el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, condenó el «cruel» atentado y ha garantizado al primer ministro israelí, Ehud Olmert, que su país estará « firmemente» al lado de Israel.
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