1 de marzo 2005 - 00:00

Ayer el día de más muertos en Irak por coche bomba: 125

Un coche bomba provocó ayer un efecto devastador en la ciudad iraquí de Hilla. Pese al reciente éxito del proceso electoral en ese país, la resistencia a la ocupación estadounidense se muestra cada vez más audaz y sangrienta.
Un coche bomba provocó ayer un efecto devastador en la ciudad iraquí de Hilla. Pese al reciente éxito del proceso electoral en ese país, la resistencia a la ocupación estadounidense se muestra cada vez más audaz y sangrienta.
Bagdad (AFP, EFE, Reuters, DPA, ANSA) - Al menos 125 personas murieron y 200 resultaron heridas en un atentado suicida registrado ayer en la ciudad de Hilla, al sur de Bagdad, considerado el más mortífero desde la caída del régimen de Saddam Hussein, en abril de 2003.

Según dijo Fardus Al Ibadi, portavoz de la Media Luna Roja iraquí, «más de 120 heridos continúan internados en los hospitales de la ciudad, varios de ellos graves», por lo que no se descarta que el recuento mortal sea al final aún mayor.

• Convocatoria

La fuente explicó que varias ambulancias siguieron recorriendo durante varias horas el centro de la ciudad pidiendo por altavoces a la población que acuda a los hospitales para donar sangre.

El atentado, el primero con coche bomba en varios días, tuvo lugar a las 9.30 hora local frente a un centro médico en Hilla, y los testimonios describieron desde el principio un escenario dantesco. Decenas de cuerpos mutilados se podían ver en el suelo tras la explosión, que una doctora de la Media Luna Roja, cuya sede se encuentra cerca del lugar del ataque, sólo acertó a calificar entre balbuceos de « terrible, una auténtica masacre».

De acuerdo con fuentes policialesy testigos, las víctimas eran en su mayoría civiles que hacían cola frente al centro médico para hacerse un chequeo, requisito necesario para quienes buscan trabajo en una institución gubernamental iraquí.

Se trata del atentado más sangriento en Irak desde la caída en abril de 2003 del régimen de Saddam. Hasta ayer, el atentado más mortífero se había cometido en agosto de 2003 en la ciudad chiita de Nayaf y causó más de 80 muertos, incluido el líder de la Asamblea Suprema de la Revolución Islámica en Irak, Mohamed Baqer al-Hakim. Desde el inicio de la guerra en marzo de 2003 ya han muerto en Irak 24.000 personas, la mayoría civiles.

El atentado se produjo el mismo día en que la maquinaria judicial dio una importante vuelta de tuerca en el proceso para castigar a los dignatarios del antiguo régimen. Horas después del atentado, un tribunal especial anunció que ha concluido la instrucción de los casos de cinco dignatarios del gobierno de Saddam, que serán sometidos próximamente a juicio bajo la acusación de crímenes contra la humanidad.

• Imputados

Entre los acusados figuran el ex vicepresidente iraquí Taha Yassin Ramadan, y un hermanastro del ex dictador, Barzan Ibahim al-Hassan, que junto a tres dirigentes del antiguo partido único Baaz serán los primeros miembros del régimen que comparecerán en condición de imputados ante la Justicia.

La Casa Blanca condenó el golpe «en los términos más firmes posibles».
«Es un ataque contra civiles iraquíes inocentes», destacó el portavoz del presidente George W. Bush, Scott McClellan. Además, sostuvo que «los terroristas responsables de estos ataques son enemigos del pueblo iraquí y los adversarios de sus aspiraciones de un futuro libre y pacífico».

McClellan agregó que « continuaremos trabajando en estrecha colaboración con las fuerzas de seguridad iraquíes para llevar a los tribunales a los terroristas y a los elementos del régimen pasado, que están intentando hacer descarrilar la transición hacia la democracia».

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