La presidenta chilena Michelle Bachelet anunció este lunes que propondrá una reforma a la Constitución, para garantizar el derecho a la educación que demandan los estudiantes secundarios movilizados en una nueva jornada de paralización nacional.
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"Entre hoy y mañana enviará (al Congreso) un proyecto de ley de reforma a la Constitución, para consagrar el derecho de todo ciudadano a una educación de calidad", anunció Bachelet.
"Yo lamento que hoy estemos en presencia de un paro, porque me parece que éste, en el día de hoy, es innecesario", dijo la presidenta, después que los secundarios iniciaron su protesta nacional con el apoyo de estudiantes universitarios, profesores y organizaciones sociales de trabajadores.
"Los estudiantes hicieron sentir sus demandas, que yo califiqué como justas y legítimas, por una educación de mayor calidad y lo hicieron pacíficamente", agregó la mandataria durante un acto público en la comuna de Lo Prado, al sur de Santiago.
La policía chilena de Carabineros dispersó hoy con chorros de agua y gases lacrimógenos a cientos de manifestantes en el centro de Santiago, en el marco de la paralización nacional que lanzaron los estudiantes secundarios.
Los manifestantes, entre los cuales fue posible observar a adultos y encapuchados, intentaron marchar por la céntrica Alameda cuando los carabineros interceptaron la columna para restablecer el tránsito de vehículos.
Tras la represión, manifestantes con sus rostros cubiertos se reagruparon en la Plaza Italia, donde apedrearon automóviles, autobuses y vehículos de la policía.
Los estudiantes de secundaria de Chile iniciaron este lunes una paralización nacional a la que se sumaron un centenar de otras organizaciones sociales, con incidentes en algunos sectores de Santiago tras la instalación de barricadas en las calles.
Los escolares paralizaron las actividades en todos los colegios públicos de Chile y mantienen tomados más de un centenar de establecimiento educacionales de Santiago y las principales ciudades del país.
Aunque el llamado de los dirigentes estudiantiles era a realizar una "movilización pacífica", algunos incidentes estallaron temprano en el poniente de Santiago, cuando un grupo de jóvenes encapuchados instaló barricadas en una de las calzadas de la Alameda, la principal avenida de Santiago.
La movilización convocada por la Asamblea de Estudiantes de Secundaria cuenta con el apoyo del gremio de los profesores y de la Federación de Estudiantes Universitarios, además de otro centenar de organizaciones sociales.
El llamado a paro es el segundo que se realiza en menos de una semana, después de la paralización nacional del martes pasado, que culminó en violentos incidentes con la policía y dejó un saldo de más de 700 detenidos y una decena de heridos, en su mayoría periodistas y reporteros gráficos.
Los estudiantes llamaron a paro después de rechazar una propuesta del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, que acogió en parte el petitorio de los escolares sobre la gratuidad de la tarifa del transporte público y de una prueba nacional de selección para las universidades.
Los escolares, que iniciaron hace más de un mes su movilización, exigen también una profunda reforma a la educación pública chilena, que muestra magros indicadores de calidad.