La Paz (EFE, Reuters, AFP, ANSA) - El consulado de Venezuela y la vivienda de una misión médica de Cuba en la ciudad boliviana de Santa Cruz, feudo de la oposición, sufrieron ayer atentados con explosivos de poca potencia, que el gobierno calificó de « cobardes» y un dirigente opositor de «autoatentados».
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Las explosiones se produjeron entre las 3 y las 4 de la madrugada local en dos barrios de la próspera ciudad oriental de Santa Cruz, donde hay una fuerte oposición al presidente Evo Morales y a su alianza con el venezolano Hugo Chávez y el líder cubano Fidel Castro.
Alex Contreras, portavoz del mandatario boliviano, dijo a los medios locales que los «atentados dinamiteros» no causaron heridos ni daños materiales de consideración.
El explosivo lanzado por desconocidos contra el consulado de Venezuela, situado en el barrio San José Obrero, cayó sobre el techo de una vivienda vecina abriendo un hueco en el mismo, mientras que la segunda explosión se produjo cerca de una residencia de médicos cubanos, en el vecindario de Equipetrol.
Contreras dijo que son «acciones cobardes» que tratan de hacer ver «una realidad que no es evidente en la ciudad de Santa Cruz y menos en el país», por lo que el gobierno pidió a la policía una «investigación minuciosa» de los sucesos. El ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, comentó que el duro discurso pronunciado el viernes último por el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, contra el gobierno y sus aliados, fue un «aliciente» para que se produzcan los atentados.
Ese día, Costas y los dirigentes cruceños reunieron a cientos de miles de personas a las puertas del aeropuerto principal del país, el Viru Viru, para protestar por la ocupación militar dispuesta por el gobierno de Morales y que duró 24 horas. En la ocasión, el funcionario profirió un sinnúmero de ataques contra Chávez y Morales.
Calificativos
«Estos sinvergüenzas, este macaco mayor de Chávez, nunca va a ser autonomista porque la autonomía reparte el poder económico y administrativo a los pueblos, a la gente», dijo Costas en el mitin al defender el reclamo regional de mayores atribuciones políticas, económicas y administrativas para Santa Cruz. Visiblemente encolerizado, Costas llamó además a Chávez «rata», « dictadorzuelo», «golpista», «sinvergüenza» y «cobarde».
El canciller venezolano, Nicolás Maduro, dijo que el atentado al consulado de su país fue obra de la « oligarquía racista» de Bolivia.
El diplomático consideró que los ataques habían sido motivados por recientes palabras del presidente Hugo Chávez de que el pueblo y el gobierno venezolanos no se quedarían de brazos cruzados si había alguna agresión contra Evo Morales.
«Si creen que con sus expresiones de racismo, con su ataque mediático y ahora con su ataque terrorista van a detener nuestra voluntad de apoyar al pueblo boliviano, por el contrario, hoy por hoy nuestra voluntad se multiplica», agregó Maduro.
En tanto, el embajador de Cuba en La Paz, Rafael Dausá, dijo a la estatal radio «Patria Nueva» que no quería «especular» sobre si había una relación entre el discurso de Costas y lo sucedido en la madrugada.
Sostuvo, con todo, que se trata de un acto «terrorista de la peor calaña» porque estaba dirigido a una vivienda de médicos cubanos que dan asistencia a la población más pobre de Bolivia.
Cinco prefectos (gobernadores) de oposición se reunieron ayer en Santa Cruz, uno de los cuales, el de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, calificó las dos explosiones de « autoatentados» organizados por el gobierno.
«Nos preocupan los autoatentados que han hecho en Santa Cruz en el consulado de Venezuela. Esa es la lógica y el sello del ministro de la Presidencia (Juan Ramón Quintana)», dijo.