El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Yo no voy a actuar como mi antecesor. No tendremos tanques en las calles. Y si hay una presión que obligue a este presidente a ejercer violencia con la certidumbre de que esa violencia va a costarle vidas humanas, no voy a continuar aquí, en Palacio de Gobierno», dijo Mesa en un mensaje televisado el domingo.
Movimientos sociales y sindicales de El Alto, cuarta ciudad de Bolivia, vecina a La Paz, comenzaron ayer una huelga general por tiempo indeterminado, cuyo principal objetivo es lograr la rescisión del contrato de provisión de agua potable de la empresa Aguas de Illimani, filial de una firma francesa.
Organizaciones de base, sindicatos y también el principal partido opositor, el izquierdista Movimiento al Socialismo, del líder aborigen
Dejá tu comentario