El nivel de desempleo de abril es el mayor de la gestión de Lula da Silva y desde que el gobierno introdujera en octubre de 2001 una nueva metodología de medición del índice.
El mayor ritmo de expansión de la actividad industrial y las ventas minoristas durante marzo incentivaron a 200.000 trabajadores más a incorporarse a la población económicamente activa al mes siguiente, cuando la demanda de trabajadores alcanzó a 130.000 puestos.
A pesar de la evidente mejora de la economía, la creciente tasa de desempleo suma presiones al presidente Lula da Silva, ex líder sindical que asumió su cargo con un fuerte compromiso de lucha contra la pobreza y la desocupación. El nuevo récord del desempleo continúa restando puntos a la popularidad del presidente, al tiempo que agrega mayor incertidumbre a un mercado que todavía no logró recuperarse de las turbulencias de hace quince días, que empujaron al real por encima de las tres unidades por dólar y reactivaron el riesgo soberano.
Fuerza Sindical, la segunda central gremial de Brasil, atribuyó el nuevo récord del desempleo a la política del gobierno de mantener las altas tasas de interés con el fin de controlar la inflación e impedir la fuga de capitales.
Dejá tu comentario