Ambos fueron salvajemente atacados mientras dormían, el domingo, en su casa del elegante barrio de Barra da Tijuca, en la zona oeste de Río de Janeiro.
Michelle estaba internada en coma profundo desde el domingo, y esta mañana sufrió un paro cardíaco.
La pareja, de nacionalidad norteamericana, se había radicado en Brasil apenas hace tres meses, junto con sus cuatro hijos, de entre 13 y tres años de edad.
La policía informó que la casa de los Staheli, en un costoso conjunto habitacional con severos controles de seguridad, no había sido invadida.
Los cadáveres fueron hallados por uno de los hijos, de diez años, que ingresó al dormitorio de sus padres porque un despertador no dejaba de sonar.
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