Vacunagate: contraataca Bolsonaro, ahora con el fantasma del fraude electoral

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Dijo que está en marcha una trama para beneficiar a Lula da Silva en los comicios de octubre y noviembre de 2022.

Brasilia - Acorralado por un escándalo de supuestos pedidos de coima para la compra de vacunas contra el nuevo coronavirus, por el cual ya cayó un alto funcionario del Ministerio de Salud y crecen las presiones por un juicio político contra Jair Bolsonaro, el presidente de Brasil sorprendió ayer al advertir contra un posible fraude en beneficio de Luiz Inácio Lula da Silva en la elección presidencial del año próximo.

El gobernante impulsa una ley, que se tramita en el Congreso, para restablecer el sufragio con boletas de papel dada su desconfianza respecto del voto electrónico, vigente desde hace muchos años en el país sin que se hayan reportado denuncias serias.

“Va a haber problemas el año que viene, me estoy anticipando, según cómo están las cosas va a haber un fraude descarado. Si no hay elecciones confiables vamos a tener problemas”, advirtió ayer Bolsonaro en Brasilia, replicando el discurso de Donald Trump en Estados Unidos, que condujo a una traumática toma del Capitolio por parte de una turba de ultraderecha.

“Lo sacaron a Lula de la cárcel y después lo tornaron elegible para sea presidente a través de un fraude”, aseveró Bolsonaro.

El Supremo Tribunal Federal (STF) anuló en marzo las condenas por corrupción contra el líder de la izquierda por abusos procesales y parcialidad del juez que lo condenó, Sergio Moro. Con eso recuperó sus derechos políticos y la posibilidad de ser candidato en 2022.

El mandatario intenta retomar la ofensiva política en momentos en que atraviesa su peor momento político y crecen las voces que reclaman la apertura de un juicio político para su destitución.

Dicha presión arrecia desde que se destaparan dos casos de posible corrupción, vinculadas a pedidos de coima para la compra de vacunas indias Covaxin y de AstraZeneca, en ambos casos a través de empresas intermediarias.

El procurador general, Augusto Aras, salió ayer al rescate de Bolsonaro al afirmar que el Gobierno no cometió omisiones en el proceso de decisión y compra de vacunas contra el coronavirus.

Aras, nombrado en 2019 por el actual presidente, le recomendó al Supremo no judicializar las decisiones sobre compra de vacunas porque estas corresponden al Poder Ejecutivo.

Analistas advirtieron, con todo, que lo que eventualmente se juzgaría no son actos de gobierno –la compra de una vacuna u otra– sino la posible comisión de delitos.

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