Londres (EFE) - El gobierno de Gordon Brown redujo ayer la previsión de crecimiento de la economía británica en 2008 y anunció una rebaja de impuestos, provocando críticas de los conservadores, que lo acusaron de robarles sus ideas. El titular británico de Finanzas, Alistair Darling, presentó ayer ante el Parlamento el presupuesto preliminar del gobierno, sólo tres días después de que el primer ministro se echase atrás en sus planes de convocar elecciones generales anticipadas. La comparecencia fue aprovechada por el ministro laborista para anunciar nuevas medidas con las que tratarán de recuperar el liderazgo en las encuestas, en las que los conservadores acaban de tomar la delantera. Entre ellas se buscará llevar al mínimo el impuesto a la herencia en el caso de matrimonios y uniones civiles. Además, Darling prometió examinar los vacíos legales que permiten la evasión de impuestos y la situación de ciudadanos extranjeros y que no contribuyen al fisco británico. La mayoría de estas medidas son similares a las propuestas conservadoras.
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