El presidente español también quiere anular las subvenciones electorales de Batasuna alegando la inasistencia al Parlamento y la presencia en sus listas de miembros de ETA, y procura también
Batasuna obtuvo un caudal de votos en las elecciones regionales cercano a 10 por ciento en 2001, algo más de la mitad de lo obtenido tres años antes, cuando llegó a disputar el tercer lugar a los socialistas detrás del PNV y del Partido Popular de Aznar. La diferencia estuvo dada porque en 1998 ETA había decretado una tregua, lo que animó esperanzas de paz, que a fines de 1999 ya había sido cruentamente abandonada.