En otras ocasiones, Estados Unidos calificó de «hermanos siameses» al narcotráfico y al terrorismo, y de «organizaciones terroristas extranjeras» a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN), organizaciones que llevan adelante sendas negociaciones de paz con el gobierno colombiano.
Human Right Watch, Amnesty International y Washington Office on Latin America consideran que el gobierno no suspendió a oficiales de las fuerzas de seguridad sobre quienes pesan evidencias de haber violado derechos humanos, e incluso de tener doble rol en las fuerzas paramilitares de ultraderecha.
En cambio, el mismo gobierno colombiano pidió en las últimas semanas mayor intervención de EE.UU. en la lucha contra la guerrilla, lo cual fue ratificado ayer a la comitiva estadounidense.