Sorpresivamente y casi en secreto por miedo a un atentado de gran magnitud de la resistencia, EE.UU. entregó ayer el poder a un gobierno interino iraquí. La ceremonia estaba prevista para mañana, pero la Casa Blanca no temió mostrar debilidad y decidió anticiparla para evitar complicaciones. Formalmente, Irak recuperó así su soberanía, pero es opinión unánime entre los analistas que la coalición liderada por Washington, que mantendrá y acaso incrementará su presencia militar en el país, seguirá detentando los resortes del poder real. Poco después de la noticia de la entrega del poder, se informó que la resistencia asesinó a balazos -como ya es costumbre, video mediante-a un soldado norteamericano que había sido secuestrado en abril. El hecho puso de manifiesto dramáticamente que la espiral de violencia y la proliferación de bandas armadas en el país serán las principales acechanzas para una transición que debería terminar en enero próximo con elecciones constituyentes y con la conformación de un gobierno definitivo.
Dejá tu comentario