Este error está, según él, ligado a la "victoria rápida" de las tropas estadounidenses sobre los soldados de Saddam Hussein, que se escondieron rápidamente en las ciudades, y prepararon una rebelión más rápido de lo que el presidente Bush y sus consejeros lo esperaban.
Bush, candidato a su reelección en noviembre, se encontraba en campaña en Farmington, en Nuevo México al momento de dar esta entrevista en la cual rechazó dar más detalles sobre su error de cálculo.
Agregó que su política en Irak era "suficientemente flexible" para contrarrestar la insurreción.
"Estamos tratando de ajustarnos a las condiciones", afirmó citando especialmente la ciudad de Nayaf, donde los estadounidenses y las fuerzas iraquíes han afrontado durante casi tres semanas a las milicias del jefe radical chiíta Moqtada Sadr.
Por otra parte, el presidente estadounidense se mostró más favorable a continuar las discusiones con Corea del Norte e Irán por la vía diplomática, una opción que descartó respecto a Irak.
Dijo que no impondría un ultimátum a estos países para que se desarmen.
"Yo no les doy un calendario a los dictadores", declaró al diario. Si se comprometiera a continuar las presiones diplomáticas contra Corea del Norte, lo haría a través de China, y en el caso de Irán, a través de Europa, sostuvo.
"Estoy seguro que a la larga, eso va a funcionar", aseguró.
No obstante, se negó a comparar estos dos países con Irak, al estimar que el régimen de Saddam Hussein había desafiado a la comunidad internacional durante mucho más tiempo.
Al ser consultado sobre el polémico espacio publicitario de su campaña electoral que denigra el pasado militar de su rival demócrata John Kerry, el presidente Bush reiteró "Kerry podía estar orgulloso de su acción".
Agregó que era el spot el que había insinuado que el ex combatiente de Vietnam había mentido sobre su desempeño en la guerra.
"No, yo no creo que él haya mentido", dijo George W. Bush.
Una serie de propagandas televisivas destinadas a cuestionar el pasado heroico de Kerry en Vietnam, ha provocado una fuerte polémica en Estados Unidos en las últimas semanas que le ha costado algunos puntos de popularidad al candidato demócrata.
En esos comerciales, un grupo de ex combatientes republicanos acusa a Kerry de haber exagerado y modificado sus acciones en Vietnam en 1969, que le valieron varias medallas por su heroísmo.
La polémica provocó la dimisión del consejero jurídico de la campaña de Bush, Benjamin Ginsberg y la Casa Blanca y los encargados de la campaña de Bush afirman que no tienen nada que ver con el grupo autor de la propaganda.
El mandatario criticó los ataques de ese tipo y afirmó que el desempeño de John Kerry en Vietnam había sido "admirable".
En otra entrevista con el cotidiano USA Today realizada a bordo del avión presidencial Air Force One, Bush se declaró confiado en que será reelegido en noviembre, aunque se discrepe con su decisión de invadir Irak.
"Me han visto tomar decisiones, me han visto en momentos difíciles, me han visto conmoverme, me han visto reír, me han visto abrazar", afirmó. "Y saben quién soy, y creo que se sienten cómodos con el hecho de que saben que no voy a cambiar mis principios o cambiar posiciones en base a las encuestas ni los grupos de presión".
Cuando se le recordó un comentario de su esposa, Laura, realizado durante una entrevista en junio pasado, declarando que ellos estarían "OK" incluso si se perdiera la elección, Bush interrumpió: "Nunca dije eso (...) porque no voy a llegar segundo. Prevaleceremos. Yo no pienso de ese modo. Pienso que vamos a ganar", aseveró.
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