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"En la democracia no todo es perfecto. Se cometen errores. Pero también en una democracia se investigarán esos errores y la gente (responsable de estos) será llevada a la justicia", dijo Bush al canal Alhurra, financiado por Estados Unidos.
El presidente también habló por el canal Al-Arabiya.
Una semana después de que se publicaran fotografías de soldados sonrientes abusando de iraquíes desnudos en una cárcel antes utilizada por los torturadores de Saddam Hussein, el ejército estadounidense reveló que unos efectivos de Estados Unidos también mataron al menos a dos iraquíes.
Uno de ellos murió en la tristemente célebre prisión de Abu Ghraib.
El líder de los senadores republicanos, un aliado político clave de Bush, dijo que el escándalo podría socavar todo el proyecto del presidente para Irak.
Además, el ejército dijo que se estaban investigando otras 10 muertes.
Las fotos de la semana pasada desataron una ola de indignación internacional y un rápido intento de Washington por contener el daño político.
Las investigaciones de las autoridades estadounidenses sobre las denuncias de abusos habían comenzado en enero.
En la prisión de Abu Ghraib, en las afueras de Bagdad, donde hay miles de iraquíes detenidos, cientos de personas marcharon frente a los muros fuertemente custodiados exigiendo la liberación de familiares. Algunos prometieron venganza.
En un café de Bagdad, donde varios hombres se reunieron para mirar a Bush por televisión, uno de ellos, Abdul-Kader Abdul-Rahim, dijo que no tenía dudas de que el ejército estadounidense investigará los abusos. Pero agregó que creía que eso no cambiaría la situación en Irak.
"Sí creo al presidente (Bush) cuando habla de investigaciones porque ellos viven en una democracia y en esta democracia incluso Bush puede ser investigado", dijo Rahim.
"Pero lo que pasa en Irak es distinto de sus regímenes democráticos. Aquí, todos somos tratados como prisioneros", agregó.
ABUSOS DE PRISIONEROS BAJO CUSTODIA
Una investigación sobre abusos cometidos el año pasado en Abu Ghraib, realizada por un general estadounidense, relató cómo varios detenidos habían sido sodomizados y golpeados.
Además, algunos fueron obligados a permanecer desnudos durante días y otros fueron forzados a masturbarse mientras los filmaban.
Los funcionarios estadounidenses en Irak han rechazado las comparaciones con el gobierno de Hussein, que mató y torturó a miles de personas en Abu Ghraib.
Uno de los funcionarios en Bagdad dijo: "Nosotros no enviamos a 300.000 a las fosas comunes".
Seis soldados estadounidenses deberán enfrentar la corte marcial por los abusos, mientras que otros siete fueron sancionados.
Pero las iniciativas de Estados Unidos para aislar el caso castigando sólo a algunos efectivos no son suficientes para los iraquíes.
El mes pasado fue el más sangriento de la guerra para los estadounidenses, que perdieron 129 hombres en acción.
La rebelión de los musulmanes sunitas -una de las minorías de Irak- y de los chiítas en el sur han puesto bajo presión a las fuerzas de Estados Unidos.
Un soldado estadounidense murió en un ataque el miércoles cuando un camión de basura se estrelló contra su vehículo. Sin embargo, Washington recibió algunas noticias alentadoras.
En Faluya, una inestable ciudad al oeste de Bagdad, el acuerdo los marines planeaban levantar un cordón de seguridad alrededor del distrito más violento y los enfrentamientos han cesado.
En la ciudad sagrada de Kerbala y en Kufa se reportaron choques entre fuerzas leales al clérigo rebelde chiíta Moqtada al-Sadr y tropas estadounidenses y búlgaras, en los que murieron 15 insurgentes, dijeron testigos y fuentes de hospitales.
Después de un mes de confrontación, hay crecientes señales de que los iraquíes podrían resolver por sí mismos los problemas de Sadr con Washington.
Bush en entrevista con Al Arabiya aseguró: "Los iraquíes lidiarán con el señor Sadr".
Aparentemente impacientes con el clérigo, un grupo de políticos chiítas se reunió el martes para exigir la salida de sus fuerzas de Kerbala y de la cercana ciudad sagrada de Nayaf.
"Somos muy respetuosos de los sitios sagrados en Irak. Comprendemos su importancia para los ciudadanos iraquíes. El señor Sadr está ocupando esos sitios como si fueran suyos, y creo que los ciudadanos iraquíes se están cansando de eso", agregó Bush.
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