El 30 de junio está previsto que una asamblea de líderes regionales forme un nuevo gobierno, pero tanto la seguridad como las cuestiones fundamentales del país seguirán bajo la órbita estadounidense. Los chiitas, que son mayoría de la población, exigen elecciones lo antes posible y la salida de las tropas estadounidenses para que sean reemplazadas por una fuerza de Naciones Unidas.
Negroponte participó, en su larga carrera, de la negociación de los acuerdos que sacaron a EE.UU. de Vietnam y en la respuesta de Washington al desastre nuclear de Chernobyl en 1986. También fue embajador en Filipinas y México.
Fue embajador en Honduras (1981-85), cuando Estados Unidos financiaba a los «contras» con base en ese país y que luchaban contra el régimen sandinista nicaragüense.
Desde setiembre de 2001, Negroponte representa a EE.UU. ante Naciones Unidas, después de haber abandonado el servicio diplomático en 1997 para trabajar como ejecutivo de la empresa de comunicación McGraw-Hill.
Los ministros de Relaciones Exteriores de Alemania y Francia,
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