"Este desarrollo muestra cómo podemos trabajar juntos y enfrentar problemas juntos" para "llegar así a una solución razonable", dijo Martin tras el encuentro, celebrado en el Hotel Intercontinental donde se aloja Bush, al margen de la Cumbre extraordinaria de las Américas.
Canadá, que no apoyó la guerra en Irak liderada por Estados Unidos, fue excluido de tomar parte en la primera ronda de contratos de reconstrucción en ese país.
"Entendí cuando la gente estuvo en desacuerdo con la decisión que tomé" de invadir Irak, dijo Bush.
Pero los canadienses "quieren que Irak sea libre" y "entienden lo que está en juego", agregó.
"Compartimos valores y una perspectiva sobre lo que es mejor para nuestros pueblos... Me siento muy bien sobre la relación", sostuvo Martin. "Hicimos muchos progresos" en la reunión, añadió.
Los dos países, socios juntos a México del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) desde hace 10 años, buscan dar impulso en la cumbre de Monterrey al Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que Washington quiere terminar de negociar antes del 1 de enero de 2005.
Bush y Martin dialogaron asimismo sobre cómo combatir la enfermedad de la vaca loca.
Estados Unidos anunció el 24 de diciembre pasado que una vaca que había pasado por un matadero del Estado de Washington (noroeste) estaba infectada con la enfermedad de la vaca loca.
Pruebas de ADN mostraron que el animal infectado había sido importado de Canadá, donde la industria de la carne de res se ha visto golpeada.
Pero Bush, no obstante, afirmó que sigue comiendo carne de vaca.
"Personalmente no he dejado de comer carne. Me gusta la carne", sostuvo Bush.
Enfrentar el tema "requerirá una estrecha coordinación entre ambos países, basada en regulación, información y ciencia para asegurar a los consumidores que los productos alimenticios son seguros", añadió.
El mandatario estadounidense aseguró asimismo que habrá notificación previa a Canadá sobre los ciudadanos canadienses que sean detenidos en el contexto de la guerra contra el terrorismo y sean deportados a terceros países, un tema que preocupa a Ottawa y por lo cual Martin le agradeció.
"Le prometí que habrá un aviso previo a cualquier deportación", afirmó Bush.
Consultado sobre el discurso que pronunciará el miércoles sobre el nuevo plan espacial estadounidense, el presidente estadounidense se negó a dar detalles, pero indicó que "el espíritu del discurso será uno de exploración continua y la búsqueda de nuevos horizontes".
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