La secretaria de Estado
norteamericana, Condoleezza
Rice, dialoga con el
canciller egipcio, Ahmed
Abul Gheit, en el marco de
la gira de la estadounidense
por países árabes.
El Cairo (EFE, AFP, ANSA) - Ante el nuevo escenario que supone el acceso de Ismail Haniyeh, hombre de Hamas, al cargo de primer ministro de la Autoridad Palestina (AP), Estados Unidos lanzó una ofensiva para formar un bloque dentro del propio mundo musulmán para contener el avance islamista en Asia y en Africa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ayer, la secretaria de Estado de EE.UU,, Condoleezza Rice, comenzó en Egipto una gira por la región, el mismo día en que el presidente de la AP, Mahmud Abbas, encargó a Haniyeh la formación del primer gobierno palestino controlado por los islamistas.
Rice había dicho la semana pasada que Egipto, Arabia Saudita y otros gobiernos árabes deberían presionar a Hamas para que reconozca el derecho de Israel a existir y para que abandone el principio de la lucha armada.
En su primer día de estancia en El Cairo, Rice trató con su homólogo egipcio, Ahmed Abul Gheit, la situación en Irak, Líbano, Siria e Irán, así como las relaciones bilaterales entre ambos países.
La jefa de la diplomacia estadounidense insistió en que «Hamas no puede tener un pie en el campo del terrorismo y el otro en el de la política», en respuesta al pedido egipcio de que se le diera tiempo a la organización extremista palestina.
Proceso largo
Rice reconoció que el procesohacia la democracia «es largo», ya que no es fácil «llegar a un sistema plural partiendo de uno cerrado». Relacionó además la situación de Irán con la previa a la invasión de Irak, donde «Estados Unidos no estaba sólo advirtiendo de los riesgos de Saddam», y explicó que el régimen de Teherán debe «observar las reacciones internacionales a su programa (nuclear)».
La secretaria de Estado se reunirá hoy con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, y con representantes de la sociedad civil, antes de seguir viaje hacia Arabia Saudita y Emiratos Arabes Unidos.
Desde Washington, llegó un respaldo de la administración Bush a la decisión de Israel de retener fondos impositivos que corresponden a la AP. «La posición de Estados Unidos es que se trata de una decisión soberana del gobierno de Israel», afirmó el vocero del Departamento de Estado, Adam Ereli. «Comprendemos esta decisión», agregó. Los fondos suspendidos (u$s 50 millones mensuales) representan alrededor de 30% del presupuesto de la AP y permiten el pago de los salarios de unos 140.000 funcionarios, incluyendo a 60.000 policías y miembros de los servicios de seguridad.
Más tarde, el propio George W. Bush enfatizó que «no deberíamos financiar a un gobierno que no es un socio para la paz».
Nombramiento
En tanto, en Gaza, Haniyeh informó haber «recibido la carta de nombramiento (como primer ministro) del presidente Abú Mazen ( Abbas). La dirección de Hamas va a examinar el contenido de esta carta antes de dar una respuesta definitiva».
Según una fuente cercana a Abbas, éste instó en su carta al próximo gobierno a respetar los acuerdos israelo-palestinos concluidos,los que no son reconocidospor Hamas. No obstante Haniyeh, un moderado dentro del extremismo de Hamas, insistió en que las divergencias políticas «se resolverán a través del diálogo» y que su partido «proseguirá las consultas» para la formación de un « gobierno de unión nacional». En las elecciones legislativas del 25 de enero, el grupo islamista obtuvo una abrumadora victoria frente a Al Fatah de Abbas y del fallecido Yasser Arafat.
Como una pauta de la tensión que implica el cambio de mando, dirigentes de Hamas y Al Fatah se intercambiaron duras acusaciones por el manejo del Consejo Legislativo Palestino (CLP). En visita en Teherán, el jefe del bureau político de Hamas, Khalid Meshaal, afirmó que su movimiento tomará una decisión sobre eventuales negociaciones con Israel una vez que éste haya «reconocido los derechos» de los palestinos y se haya retirado de sus territorios, lo que no parece admisible para el gobierno interino del heredero político de Ariel Sharon, Ehud Olmert.
Dejá tu comentario