Las ediciones
on line de los
diarios
españoles -en
este caso «El
Mundo»-
dieron cuenta
de los cacerolazos
de
protesta en
Barcelona por
el apagón del
lunes, que
ayer seguía
afectando a
miles de
usuarios.
Barcelona (EFE, AFP, La Vanguardia, El Mundo) -Cerca de diez mil hogares seguían anoche sin luz en Barcelona, y aunque la empresa eléctrica local anunció que trabajaría para restablecer plenamente el servicio en las próximas horas, cientos de vecinos protestaron con un ruidoso cacerolazo.
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Al estilo de los argentinos durante la crisis de fines de 2001, los catalanes, indignados y cansados por no tener luz desde las 11 de la mañana del lunes, se manifestaron en la zona del paseo Maragall a la altura de Sant Antoni Maria Claret. La noche del lunes también se habían registrado protestas de este tipo.
Según testigos, la mencionada fue la movilización más ruidosa de anoche, aunque hubo otros barrios en los que decenas de ciudadanossalieron a la calle, como en Sant Andreu o en el paseo Sant Joan, todos ellos afectados por la subestación de Maragall, que seguía sin funcionar.
Las tareas de reparación de la compañía Fecsa-Endesa permitieron ayer restablecer el suministro a 40.000 de los 50.000 hogares que seguían afectados.
El gigantesco apagón afectó el lunes a unos 350.000 usuarios, sumiendo la ciudad en el caos y provocando fuertes pérdidas a empresas y comercios. El gobierno central español y el autónomo catalán (la Generalitat) estudian reclamar daños económicos a los responsables del apagón.
La compañía niega que el apagón, provocado por la caída de un cable de alta tensión, esté relacionado con falta de inversiones o de mantenimiento, aunque admitió que el sistema había quedado «tocado» por dos accidentes recientes provocados por obras que dañaron estaciones y cableado.
Incomprensión
Inma Mayol, del equipo de gobierno del Ayuntamiento, calificó de «inaceptable e indigerible» que una ciudad como Barcelona permanezca sin luz casi dos días. También manifestó la «incomprensión» del Ayuntamiento ante el hecho de que las compañías eléctricas carezcan de un plan alternativo ante situaciones de urgencia. «Esto no puede volver a pasar; Barcelona no puede vivir lo que estamos viviendo estos días. No es presentable», declaró Mayol. No obstante, dijo que la evolución de la situación es «fluida» gracias a los grupos electrógenos, de los que a la medianoche había funcionando 120.
Los vecinos y comerciantes afectados observan la situación con una mezcla de indignación y de frustración, sentimiento que también reflejó la prensa. Heladeras vacías, una balanza de pilas y anotaciones manuales de ventas se adueñaron de los establecimientos de venta al público. Numerosos establecimientos seguían ayer sin luz y se vieron obligados a cerrar por segundo día consecutivo. Además, 121 semáforos, cerca de 14% de los que hay en Barcelona, seguían aún sin funcionar.
El corte del suministro eléctrico afectó asimismo a algunos turistas, ya que el templo de la Sagrada Familia, un lugar emblemático de la capital catalana, se vio obligado a impedir el acceso de los visitantes a las partes más altas del monumento.
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