San Pablo (ANSA, Reuters) - El fantasma de la crisis de la Argentina fue agitado ayer tanto por el presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, como por el candidato del oficialismo para las próximas elecciones, José Serra, en una crítica a un eventual triunfo del opositor Luiz Inácio Lula Da Silva.
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«Una situación de tranquilidad se deshace en muy poco tiempo», señaló Cardoso en relación con la crisis que atraviesa la Argentina, el principal socio de Brasil en el Mercosur.
En declaraciones a la nueva agencia de noticias «Se-brae», Cardoso agregó: «Si uno no tiene competencia, y yo no quiero divulgar quién tiene y quién no tiene, y uno no tiene respetabilidad para hacer y coraje para tomar decisiones difíciles, retrocede».
En sintonía, pero más directo, Serra, ex ministro de Salud, dijo a la radio «CBN», de la cadena Globo, que, si vence en las elecciones del 6 de octubre, «voy a mantener la meta de inflación y del superávit primario. Esas son las garantías de que Brasil no se convierta en una Argentina».
«Casa ordenada es fundamental», agregó el candidato del oficialista Partido de la Social Democracia Brasileña.
Serra salió al cruce de la promesa de aumento salarial para los empleados públicos lanzada el lunes por su principal rival del Partido de los Trabajadores, favorito según las encuestas para los comicios. «El dinero no nace de los árboles, lamentablemente. No conviene dejar de pagar las cuentas; si no, vamos a tener una crisis como la de la Argentina», sostuvo.
Sin embargo, hasta ahora, la alusión al fantasma argentino no parece haberle dado grandes resultados al oficialismo. Un sondeo de Ibope, indica que Lula Da Silva aumentó su intención de voto, mientras que Serra perdió 2 puntos porcentuales y ahora comparte el segundo lugar con el ex gobernador de Rio de Janeiro, Anthony «Garotinho» de Oliveira. El sondeo revela que ahora la diferencia entre Lula y sus perseguidores más cercanos es de 22 puntos porcentuales, 5 puntos más que hace un mes. De acuerdo con Ibope la intención de voto de Lula es de 38%, 3 puntos porcentuales más que en abril, seguido por Serra y «Garotinho» de Oliveira, del Partido Socialista Brasileño, con 16%.
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