Arthur Andersen, la empresa de auditoría contable, decidió declararse "no culpable" en el caso Enron, y estima que el gobierno estadounidense carece "de base legal y factual" para inculparla, según una carta de la que The New York Times obtuvo una copia.
Esta decisión debería conducir a su inculpación este jueves por parte del Departamento de Justicia, que le había dado plazo para buscar una solución negociada si reconocía su culpabilidad, o de lo contrario sería inculpada, añadió el periódico este jueves.
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En la carta enviada el miércoles en la noche al Departamento de Justicia, Arthur Andersen reconoce que "asociados y empleados indiscutiblemente dieron muestra de poco juicio", según el diario.
"La persecución penal contra toda la firma por obstrucción de la justicia sería (no obstante) desde el punto de vista del derecho sin fundamento", añadió la empresa.
La inculpación prevista por el Departamento de Justicia "constituye un abuso grosero de poder por parte del gobierno", añade la misiva.
Arthur Andersen, una de los grandes gabinetes de auditoría del mundo, es sospechoso de haber ocultado malversaciones contables que llevaron al gigante de la energía Enron a la quiebra en diciembre pasado.
La empresa reconoció que sus empleados habían destruido miles de documentos relativos a Enron en el otoño boreal de 2001 mientras ya se había abierto una investigación sobre las cuentas de su cliente.
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