Londres (EFE, Reuters, AFP) - El ministro británico de Trabajo y Pensiones, Peter Hain, se convirtió ayer en la primera baja del gobierno de Gordon Brown tras presentar su dimisión en relación con un escándalo de donaciones irregulares.
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«He llegado a la conclusión de que no tengo otra alternativa que dimitir», afirmó ayer Hain, que ocupaba también la cartera para Gales, después de que la Comisión Electoral remitiese el caso a la Policía Metropolitana de Londres, que abrió una investigación.
Los problemas de Hain comenzaronen noviembre, cuando admitió que no había declarado donaciones por valor de unas 5.000 libras (unos 6.700 euros) recibidas en 2007 para su campaña a la vicepresidencia del Partido Laborista, que finalmente no consiguió.
Su situación se agudizó este mes, cuando reconoció que tampoco había declarado donaciones por unas 103.000 libras (136.900 euros) y se conoció que su campaña recibió dinero de un centro de estudios («think tank») fantasma llamado Progressive Policies Forum, que, según la prensa, no empleaa nadie ni dio signos de actividad.
En un primer momento, el primer ministro Brown le expresó su «plena confianza» y, en un intento poco hábil de darle su respaldo, atribuyó lo ocurrido a «una incompetencia».
Pero tras el nuevo giro tomado por el caso, el veterano político decidió presentar su dimisión y el premier se apresuró a aceptarla como la decisión «apropiada» y « honrosa», «dadas las circunstancias» y el deseo de Hain de «limpiar» su nombre, según le manifestó en una carta que fue difundida por la prensa.
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